1 Durmió Abías con sus padres, y fue sepultado en la ciudad de David. Y reinó en su lugar su hijo Asa, en cuyos días tuvo sosiego el país por diez años.
2 E hizo Asa lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová su Dios.
3 Porque quitó los altares del culto extraño, y los lugares altos; quebró las imágenes, y destruyo los símbolos de Asera;
4 y mandó a Judá que buscase a Jehová el Dios de sus padres, y pusiese por obra la ley y sus mandamientos.
5 Quitó asimismo de todas las ciudades de Judá los lugares altos y las imágenes, y estuvo el reino en paz bajo su reinado.
II Crónicas 15
16 Y aun a Maaca madre del rey Asa, él mismo la depuso de su dignidad, porque había hecho una imagen de Asera: y Asa destruyó la imagen, y la desmenuzó, y la quemó en el torrente de Cedrón.
17 Con todo eso los lugares altos no eran quitados de Israel, aunque el corazón de Asa fue perfecto en todos sus días.
18 Y trajo a la casa de Dios lo que su padre había dedicado, y lo que él había consagrado, plata, oro y utensilios.
19 Y no hubo más guerra hasta los treinta y cinco años del reinado de Asa.
9 En el año veinte de Jeroboam rey de Israel, Asa comenzó a reinar sobre Judá.
10 Y reinó cuarenta y un años en Jerusalén; el nombre de su madre fue Maaca, hija de Abisalom.
11 Asa hizo lo recto ante los ojos de Jehová, como David su padre.
12 Porque quitó del país a los sodomitas, y quitó todos los ídolos que sus padres habían hecho.
8 Cuando oyó Asa las palabras y la profecía del profeta Azarías hijo de Obed, fue cobró ánimo, y quitó los ídolos abominables de toda la tierra de Judá y de Benjamín, y de las ciudades que él había tomado en la parte montañosa de Efraín; y reparó el altar de Jehová que estaba delante del pórtico de Jehová.
9 Después reunió a todo Judá y Benjamín, y con ellos los forasteros de Efraín, de Manasés, y de Simeón: porque muchos de Israel se habían pasado a él, viendo que Jehová su Dios estaba con él.
10 Se reunieron, pues, en Jerusalén en el mes tercero del año décimoquinto del reinado de Asa.
11 Y en aquel mismo día sacrificaron a Jehová, del botín que habían traído, setecientos bueyes y siete mil ovejas.
12 Entonces prometieron solemnemente que buscarían a Jehová el Dios de sus padres, de todo su corazón y de toda su alma;
13 Y que cualquiera que no buscase a Jehová el Dios de Israel, muriese, grande opequeño, hombre o mujer.
14 Y juraron a Jehová con gran voz y júbilo, al son de trompetas y de bocinas:
15 Todos los de Judá se alegraron de este juramento; porque de todo su corazón lo juraban, y de toda su voluntad lo buscaban: y fue hallado de ellos; y les dio Jehová paz por todas partes.
13 También privó a su madre Maaca de ser reina madre, porque había hecho un ídolo de Asera. Además deshizo Asa el ídolo de su madre, y lo quemó junto al torrente de Cedrón.
14 Sin embargo, los lugares altos no se quitaron. Con todo, el corazón de Asa fue perfecto para con Jehová toda su vida.
15 También metió en la casa de Jehová lo que su padre había dedicado, y lo que él dedicó: oro, plata y alhajas.
El libro de 1 Reyes es un libro del Antiguo Testamento de la Biblia que narra la historia de Israel desde la muerte del rey David hasta la división del reino en dos: Israel en el norte y Judá en el sur. A continuación, se presenta un análisis detallado del libro de 1 Reyes:Estructura del libro
- Reinado de Salomón: El libro comienza con la descripción del reinado de Salomón, hijo de David, quien se convierte en rey de Israel después de la muerte de su padre (1 Reyes 1-11).
- División del reino: Después de la muerte de Salomón, el reino se divide en dos: Israel en el norte y Judá en el sur (1 Reyes 12).
- Reyes de Israel y Judá: El libro continúa narrando la historia de los reyes de Israel y Judá, destacando sus logros y fracasos, y evaluando su fidelidad a Dios (1 Reyes 12-22).
Temas importantes
- La sabiduría de Salomón: El libro destaca la sabiduría de Salomón, quien es conocido por su inteligencia y su capacidad para gobernar con justicia (1 Reyes 3-4).
- La construcción del Templo: Salomón construye el Templo en Jerusalén, que se convierte en el centro de la adoración y la vida religiosa de Israel (1 Reyes 5-8).
- La idolatría y la apostasía: El libro también destaca la idolatría y la apostasía de muchos de los reyes de Israel y Judá, lo que lleva a la división del reino y a la ruina de ambos (1 Reyes 12-22).
- La profecía y el ministerio profético: El libro destaca la importancia de la profecía y el ministerio profético en la historia de Israel, con profetas como Natán y Ahías que hablan en nombre de Dios y guían al pueblo (1 Reyes 1-22).
Mensaje teológico
- La soberanía de Dios: El libro destaca la soberanía de Dios sobre todas las cosas, y cómo Él guía la historia de Israel y de los reinos que lo rodean.
- La importancia de la obediencia: El libro también destaca la importancia de la obediencia a Dios y la fidelidad a su pacto. Los reyes que obedecen a Dios son bendecidos, mientras que aquellos que se rebelan contra Él enfrentan consecuencias negativas.
- La esperanza mesiánica: El libro de 1 Reyes también establece la esperanza mesiánica, ya que algunos de los reyes de Judá son vistos como precursores del Mesías que vendrá.
Importancia histórica y cultural
- La historia de Israel: El libro de 1 Reyes es una fuente importante para entender la historia de Israel y la formación de los reinos de Israel y Judá.
- La cultura y la religión: El libro también proporciona información valiosa sobre la cultura y la religión de Israel en la época monárquica.
En resumen, el libro de 1 Reyes es un libro importante que narra la historia de Israel desde la muerte de David hasta la división del reino. Destaca la sabiduría de Salomón, la construcción del Templo, la idolatría y la apostasía de muchos reyes, y la importancia de la profecía y el ministerio profético. El libro también establece la esperanza mesiánica y destaca la soberanía de Dios y la importancia de la obediencia.