Inicio

Historias Bíblicas Kids >>

Libros de la Biblia... >>

Contacto >>

Música para orar >>

Himnario >>

Departamento Legal >>

Sitemap >>

Redes Sociales >>

Inicio

Historias Bíblicas Kids >>

Libros de la Biblia... >>

Contacto >>

Música para orar >>

Himnario >>

Departamento Legal >>

Sitemap >>

Redes Sociales >>

CAPÍTULO: 6
Your browser does not support the audio tag.
Jesús y la limosna
1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.
Mt. 23:5 
REFERENCIAS (Cap. 6)
San Mateo 23
5 Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos;
2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha,
4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Jesús y la oración
Lc. 11:2-4 
REFERENCIAS (Cap. 6)
San Lucas 11
2 Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
3 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
4 Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.
5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
Lc. 18:10-14 
REFERENCIAS (Cap. 6)
San Lucas 18
10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.
11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.
13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.
14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.
6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Is. 26:20 
REFERENCIAS (Cap. 6)
Isaías 26
20 Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación.
7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.
8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
1 Cr. 29:11 
REFERENCIAS (Cap. 6)
I Crónicas 29
11 Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos.
14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;
15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
Mr. 11:25-26 
REFERENCIAS (Cap. 6)
San Marcos 11
25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
26 Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.
Jesús y el ayuno
16 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro,
18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Tesoros en el cielo
Lc. 12:32-34 
REFERENCIAS (Cap. 6)
San Lucas 12
32 No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino.
33 Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye.
34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;
Stg. 5:2-3 
REFERENCIAS (Cap. 6)
Santiago 5
2 Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polilla.
3 Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros.
20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
La lámpara del cuerpo
Lc. 11:33-36 
REFERENCIAS (Cap. 6)
San Lucas 11
33 Nadie pone en oculto la luz encendida, ni debajo del almud, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz.
34 La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas.
35 Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas.
36 Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor.
22 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz;
23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?
Dios y las riquezas
Lc. 16:13 
REFERENCIAS (Cap. 6)
San Lucas 16
13 Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
El afán y la ansiedad
Lc. 12:22-31 
REFERENCIAS (Cap. 6)
San Lucas 12
22 Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis.
23 La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido.
24 Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?
25 ¿Y quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura uncodo?
26 Pues si no podéis ni aun lo que es menos, ¿por qué os afanáis por lo demás?
27 Considerad los lirios, cómo crecen; no trabajan, ni hilan; mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.
28 Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe?
29 Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud.
30 Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas.
31 Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.
25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;
29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.
1 R. 10:4-7 ; 2 Cr. 9:3-6 
REFERENCIAS (Cap. 6)
I Reyes 10
4 Y cuando la reina de Sabá vio toda la sabiduría de Salomón, y la casa que había edificado,
5 asimismo la comida de su mesa, las habitaciones de sus oficiales, el estado y los vestidos de los que le servían, sus maestresalas, y sus holocaustos que ofrecía en la casa de Jehová, se quedó asombrada.
6 Y dijo al rey: Verdad es lo que oí en mi tierra de tus cosas y de tu sabiduría;
7 pero yo no lo creía, hasta que he venido, y mis ojos han visto que ni aun se me dijo la mitad; es mayor tu sabiduría y bien, que la fama que yo había oído.
II Crónicas 9
3 Y viendo la reina de Sabá la sabiduría de Salomón, y la casa que había edificado,
4 Y las viandas de su mesa, las habitaciones de sus oficiales, el estado de sus criados y los vestidos de ellos, sus maestresalas y sus vestidos, y la escalinata por donde subía a la casa de Jehová, se quedó asombrada.
5 Y dijo al rey: Verdad es lo que había oído en mi tierra acerca de tus cosas y de tu sabiduría;
6 Mas yo no creía las palabras de ellos, hasta que he venido, y mis ojos han visto: y he aquí que ni aun la mitad de la grandeza de tu sabiduría me había sido dicha; porque tú superas la fama que yo había oído.
30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
El Evangelio de San Mateo es uno de los cuatro evangelios canónicos del Nuevo Testamento de la Biblia, escrito por el apóstol Mateo, un recaudador de impuestos judío que se convirtió en discípulo de Jesús. A continuación, te presento un análisis detallado de este libro sagrado:

Temas Principales

  • - La Genealogía de Jesús: El Evangelio de San Mateo comienza con la genealogía de Jesús, estableciendo su linaje desde Abraham hasta José, el esposo de María.
  • - El Reino de los Cielos: Mateo enfatiza la importancia del Reino de los Cielos, que Jesús proclamó como el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento.
  • - La Justicia y la Misericordia: El libro destaca la importancia de la justicia, la misericordia y el amor al prójimo en la vida de los creyentes.

Enseñanzas de Jesús

  • - El Sermón del Monte: Uno de los pasajes más conocidos del Evangelio de San Mateo es el Sermón del Monte, donde Jesús enseña sobre las bienaventuranzas, el amor al prójimo y la necesidad de practicar la justicia y la misericordia.
  • - Las Parábolas: Mateo incluye varias parábolas, como la parábola del sembrador, que nos enseña sobre la importancia de recibir la Palabra de Dios de manera receptiva y fértil.

Análisis Comparativo

  • - Enfoque en la Ley y el Evangelio: El Evangelio de San Mateo se distingue por su enfoque en la relación entre la Ley y el Evangelio, presentando a Jesús como el cumplimiento de la Ley y los Profetas del Antiguo Testamento.
  • - Énfasis en la Comunidad y la Iglesia: Mateo enfatiza la importancia de la unidad y la reconciliación entre los creyentes, instruyendo a sus discípulos sobre cómo vivir en comunidad y enfrentar los desafíos que pueden surgir.

Relevancia en la Vida Cristiana Actual

  • - Guía para los Creyentes: El Evangelio de San Mateo ofrece una guía valiosa para los creyentes en su caminar con Dios, enseñándoles sobre la importancia de la fe, la justicia y el amor al prójimo.
  • - Desafío a Vivir de Acuerdo con los Principios del Reino de Dios: Las enseñanzas de Jesús en el Evangelio de San Mateo desafían a los creyentes a vivir vidas que reflejen el carácter de Dios y a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
SUBTÍTULOS
     Genealogía de Jesucristo
     Nacimiento de Jesucristo
     La visita de los magos
     Matanza de los niños
     Predicación de Juan el Bautista
     El bautismo de Jesús
   .. Tentación de Jesús
   .. Jesús principia su ministerio
   .. El Sermón del monte: Las bienaventuranzas
   .. La sal de la tierra
   .. La luz del mundo
   .. Jesús y la ley
   .. Jesús y la ira
   .. Jesús y el adulterio
   .. Jesús y el divorcio
   .. Jesús y los juramentos
   .. El amor hacia los enemigos
   .. Jesús y la limosna
   .. Jesús y la oración
   .. Jesús y el ayuno
   .. Tesoros en el cielo
   .. La lámpara del cuerpo
   .. Dios y las riquezas
   .. El afán y la ansiedad
   .. El juzgar a los demás
   .. La oración, y la regla de oro
   .. La puerta estrecha
   .. Por sus frutos los conoceréis
   .. Nunca os conocí
   .. Los dos cimientos
   .. Jesús sana a un leproso
   .. Jesús sana al siervo de un centurión
   .. Jesús sana a la suegra de Pedro
   .. Los que querían seguir a Jesús
   .. Jesús calma la tempestad
   .. Los endemoniados gadarenos
   .. Jesús sana a un paralítico
   .. Llamamiento de Mateo
   .. La pregunta sobre el ayuno
   .. La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús
   .. Dos ciegos reciben la vista
   .. Un mudo habla
   .. La mies es mucha
   .. Elección de los doce apóstoles
   .. Misión de los doce
   .. Persecuciones venideras
   .. A quién se debe temer
   .. Jesús, causa de división
   .. Recompensas
   .. Los mensajeros de Juan el Bautista
   .. Ayes sobre las ciudades impenitentes
   .. Venid a mí y descansad
   .. Los discípulos recogen espigas en el día de reposo
   .. El hombre de la mano seca
   .. El siervo escogido
   .. La blasfemia contra el Espíritu Santo
   .. La generación perversa demanda señal
   .. El espíritu inmundo que vuelve
   .. La madre y los hermanos de Jesús
     Parábola del sembrador
     Propósito de las parábolas
     Jesús explica la parábola del sembrador
     Parábola del trigo y la cizaña
     Parábola de la semilla de mostaza
     Parábola de la levadura
   .. El uso que Jesús hace de las parábolas
   .. Jesús explica la parábola de la cizaña
   .. El tesoro escondido
   .. La perla de gran precio
   .. La red
   .. Tesoros nuevos y viejos
   .. Jesús en Nazaret
   .. Muerte de Juan el Bautista
   .. Alimentación de los cinco mil
   .. Jesús anda sobre el mar
   .. Jesús sana a los enfermos en Genesaret
   .. Lo que contamina al hombre
   .. La fe de la mujer cananea
   .. Jesús sana a muchos
   .. Alimentación de los cuatro mil
   .. La demanda de una señal
   .. La levadura de los fariseos
   .. La confesión de Pedro
     Jesús anuncia su muerte
   .. La transfiguración
   .. Jesús sana a un muchacho lunático
     Jesús anuncia otra vez su muerte
   .. Pago del impuesto del templo
   .. ¿Quién es el mayor?
   .. Ocasiones de caer
     Parábola de la oveja perdida
   .. Cómo se debe perdonar al hermano
   .. Los dos deudores
   .. Jesús enseña sobre el divorcio
   .. Jesús bendice a los niños
   .. El joven rico
   .. Los obreros de la viña
     Nuevamente Jesús anuncia su muerte
   .. Petición de Santiago y de Juan
   .. Dos ciegos reciben la vista
   .. La entrada triunfal en Jerusalén
   .. Purificación del templo
   .. Maldición de la higuera estéril
   .. La autoridad de Jesús
     Parábola de los dos hijos
   .. Los labradores malvados
     Parábola de la fiesta de bodas
   .. La cuestión del tributo
   .. La pregunta sobre la resurrección
   .. El gran mandamiento
   .. ¿De quién es hijo el Cristo?
   .. Jesús acusa a escribas y fariseos
   .. Lamento de Jesús sobre Jerusalén
   .. Jesús predice la destrucción del templo
   .. Señales antes del fin
   .. La venida del Hijo del Hombre
     Parábola de las diez vírgenes
     Parábola de los talentos
   .. El juicio de las naciones
   .. El complot para prender a Jesús
   .. Jesús es ungido en Betania
   .. Judas ofrece entregar a Jesús
   .. Institución de la Cena del Señor
   .. Jesús anuncia la negación de Pedro
   .. Jesús ora en Getsemaní
   .. Arresto de Jesús
   .. Jesús ante el concilio
   .. Pedro niega a Jesús
   .. Jesús ante Pilato
   .. Muerte de Judas
   .. Pilato interroga a Jesús
   .. Jesús sentenciado a muerte
   .. Crucifixión y muerte de Jesús
   .. Jesús es sepultado
   .. La guardia ante la tumba
   .. La resurrección
   .. El informe de la guardia
   .. La gran comisión
aquí boton