SalutaciónEl libro de Judas comienza con una salutación que establece el tono y el propósito de la carta. A continuación, te presento un análisis detallado de la salutación en Judas 1:El Remitente- La carta de Judas es atribuida a "Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Santiago".- El autor se identifica como un siervo de Jesucristo, lo que sugiere su compromiso y lealtad a Jesús.Los Destinatarios- La carta está dirigida a "los llamados, santificados en Jesucristo y llamados a ser santos".- Los destinatarios son aquellos que han sido llamados y santificados en Jesucristo, lo que sugiere que son creyentes en Jesús.La Bendición- El autor desea que los destinatarios reciban "misericordia, paz y amor" en abundancia.- La bendición de misericordia, paz y amor es una expresión de la buena voluntad del autor hacia los destinatarios.Implicaciones- La Identidad del Autor: La salutación establece la identidad del autor como un siervo de Jesucristo y hermano de Santiago.- El Propósito de la Carta: La salutación también establece el propósito de la carta, que es animar y exhortar a los creyentes a mantener la fe y resistir las falsas enseñanzas.Interpretación- La Importancia de la Santificación: La salutación destaca la importancia de la santificación en Jesucristo y la llamada a ser santos.- La Bendición de Dios: La bendición de misericordia, paz y amor es una expresión de la buena voluntad de Dios hacia los creyentes.En resumen, la salutación en Judas 1 establece el tono y el propósito de la carta, y destaca la importancia de la santificación y la bendición de Dios.
El versículo 1 de Judas 1 es una salutación que establece el tono y el propósito de la carta. A continuación, te presento un análisis detallado de este versículo:"Judas, siervo de Jesucristo"- El autor se identifica como Judas, que significa "alabanza" o "gloria".- Judas se describe a sí mismo como un "siervo de Jesucristo", lo que sugiere su compromiso y lealtad a Jesús."y hermano de Jacobo"- El autor también se identifica como hermano de Jacobo, que es probablemente Santiago, el hermano de Jesús y líder de la iglesia en Jerusalén.- La mención de Jacobo puede ser una forma de establecer la credibilidad y la autoridad del autor."a los llamados"- Los destinatarios de la carta son "los llamados", que se refiere a aquellos que han sido llamados por Dios a la salvación y a la fe en Jesucristo.- La llamada de Dios es una tema importante en el Nuevo Testamento y se refiere a la iniciativa de Dios para salvar a la humanidad."santificados en Dios Padre"- Los creyentes son "santificados en Dios Padre", lo que significa que han sido separados para Dios y han sido hechos santos a través de la obra de Jesucristo.- La santificación es un proceso que comienza en la salvación y continúa a lo largo de la vida del creyente."y guardados en Jesucristo"- Los creyentes también son "guardados en Jesucristo", lo que significa que están seguros y protegidos en Él.- La protección de Jesucristo es una tema importante en el Nuevo Testamento y se refiere a la capacidad de Jesús para guardar a los creyentes de la tentación y del mal.Implicaciones- La Autoridad del Autor: La salutación establece la autoridad del autor como un siervo de Jesucristo y hermano de Jacobo.- La Identidad de los Creyentes: La salutación también destaca la identidad de los creyentes como llamados, santificados y guardados en Jesucristo.Interpretación- La Importancia de la Salvación: El versículo destaca la importancia de la salvación y la llamada de Dios.- La Seguridad en Jesucristo: La salutación también destaca la seguridad y la protección que los creyentes tienen en Jesucristo.En resumen, el versículo 1 de Judas 1 es una salutación que establece el tono y el propósito de la carta, y destaca la autoridad del autor y la identidad de los creyentes como llamados, santificados y guardados en Jesucristo.
1 Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo, a los llamados, santificados en Dios Padre, y guardados en Jesucristo:
55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?
San Marcos 6
3 ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él.
El versículo 2 de Judas 1 es una bendición que expresa el deseo del autor para que los creyentes experimenten la misericordia, la paz y el amor de Dios en abundancia. A continuación, te presento un análisis detallado de este versículo:"Misericordia y paz y amor os sean multiplicados"- El autor desea que los creyentes experimenten la misericordia, la paz y el amor de Dios en abundancia.- La misericordia se refiere a la compasión y la bondad de Dios hacia los creyentes.- La paz se refiere a la tranquilidad y la seguridad que los creyentes tienen en Dios.- El amor se refiere al amor incondicional de Dios hacia los creyentes.La Importancia de la Bendición- La bendición es una forma de expresar el deseo del autor para que los creyentes experimenten la bendición de Dios en sus vidas.- La bendición también es una forma de reconocer la dependencia de los creyentes de la gracia y la misericordia de Dios.La Multiplicación de la Misericordia, la Paz y el Amor- El autor desea que la misericordia, la paz y el amor de Dios sean multiplicados en la vida de los creyentes.- La multiplicación de estas bendiciones sugiere que el autor desea que los creyentes experimenten una abundancia de la gracia y la misericordia de Dios en sus vidas.Implicaciones- La Dependencia de Dios: La bendición destaca la dependencia de los creyentes de la gracia y la misericordia de Dios.- La Importancia de la Vida Espiritual: La bendición también destaca la importancia de la vida espiritual y la necesidad de que los creyentes busquen la misericordia, la paz y el amor de Dios en sus vidas.Interpretación- La Bendición de Dios: El versículo destaca la bendición de Dios y su deseo de que los creyentes experimenten la misericordia, la paz y el amor en abundancia.- La Importancia de la Oración: La bendición también sugiere la importancia de la oración y la búsqueda de la bendición de Dios en la vida de los creyentes.En resumen, el versículo 2 de Judas 1 es una bendición que expresa el deseo del autor para que los creyentes experimenten la misericordia, la paz y el amor de Dios en abundancia, y destaca la dependencia de los creyentes de la gracia y la misericordia de Dios.
2 Misericordia y paz y amor os sean multiplicados.
1 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.
2 Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado,
3 y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.
4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio;
5 y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos;
6 y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente,
7 y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados
8 (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos),
9 sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;
10 y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores,
11 mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor.
12 Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición,
13 recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores.
14 Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición.
15 Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad,
16 y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta.
17 Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.
3 Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.
4 Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.
5 Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron.
51 Y en aquel mismo día sacó Jehová a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos.
Números 14
29 En este desierto caerán vuestros cuerpos; todo el número de los que fueron contados de entre vosotros, de veinte años arriba, los cuales han murmurado contra mí.
30 Vosotros a la verdad no entraréis en la tierra, por la cual alcé mi mano y juré que os haría habitar en ella; exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josué hijo de Nun.
6 Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día;
7 como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.
1 Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo,
2 y dijo: Ahora, mis señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo y os hospedéis, y lavaréis vuestros pies; y por la mañana os levantaréis, y seguiréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la calle nos quedaremos esta noche.
3 Mas él porfió con ellos mucho, y fueron con él, y entraron en su casa; y les hizo banquete, y coció panes sin levadura, y comieron.
4 Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo.
5 Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos.
6 Entonces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró la puerta tras sí,
7 y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad.
8 He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.
9 Y ellos respondieron: Quita allá; y añadieron: Vino este extraño para habitar entre nosotros, ¿y habrá de erigirse en juez? Ahora te haremos más mal que a ellos. Y hacían gran violencia al varón, a Lot, y se acercaron para romper la puerta.
10 Entonces los varones alargaron la mano, y metieron a Lot en casa con ellos, y cerraron la puerta.
11 Y a los hombres que estaban a la puerta de la casa hirieron con ceguera desde el menor hasta el mayor, de manera que se fatigaban buscando la puerta.
12 Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar;
13 porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo.
14 Entonces salió Lot y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba.
15 Y al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad.
16 Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad.
17 Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas.
18 Pero Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos.
19 He aquí ahora ha hallado vuestro siervo gracia en vuestros ojos, y habéis engrandecido vuestra misericordia que habéis hecho conmigo dándome la vida; mas yo no podré escapar al monte, no sea que me alcance el mal, y muera.
20 He aquí ahora esta ciudad está cerca para huir allá, la cual es pequeña; dejadme escapar ahora allá (¿no es ella pequeña?), y salvaré mi vida.
21 Y le respondió: He aquí he recibido también tu súplica sobre esto, y no destruiré la ciudad de que has hablado.
22 Date prisa, escápate allá; porque nada podré hacer hasta que hayas llegado allí. Por eso fue llamado el nombre de la ciudad, Zoar.
23 El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Zoar.
24 Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos;
8 No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores.
9 Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda.
13 Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia.
Daniel 10
21 Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe.
Daniel 12
1 En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.
El Apocalipsis 12
7 Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles;
Zacarías 3
2 Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio?
10 Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales.
11 ¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.
3 Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová.
4 Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda;
5 pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.
6 Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante?
7 Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.
8 Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.
Números 22
1 Partieron los hijos de Israel, y acamparon en los campos de Moab junto al Jordán, frente a Jericó.
2 Y vio Balac hijo de Zipor todo lo que Israel había hecho al amorreo.
3 Y Moab tuvo gran temor a causa del pueblo, porque era mucho; y se angustió Moab a causa de los hijos de Israel.
4 Y dijo Moab a los ancianos de Madián: Ahora lamerá esta gente todos nuestros contornos, como lame el buey la grama del campo. Y Balac hijo de Zipor era entonces rey de Moab.
5 Por tanto, envió mensajeros a Balaam hijo de Beor, en Petor, que está junto al río en la tierra de los hijos de su pueblo, para que lo llamasen, diciendo: Un pueblo ha salido de Egipto, y he aquí cubre la faz de la tierra, y habita delante de mí.
6 Ven pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo; quizá yo pueda herirlo y echarlo de la tierra; pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y el que tú maldigas será maldito.
7 Fueron los ancianos de Moab y los ancianos de Madián con las dádivas de adivinación en su mano, y llegaron a Balaam y le dijeron las palabras de Balac.
8 El les dijo: Reposad aquí esta noche, y yo os daré respuesta según Jehová me hablare. Así los príncipes de Moab se quedaron con Balaam.
9 Y vino Dios a Balaam, y le dijo: ¿Qué varones son estos que están contigo?
10 Y Balaam respondió a Dios: Balac hijo de Zipor, rey de Moab, ha enviado a decirme:
11 He aquí, este pueblo que ha salido de Egipto cubre la faz de la tierra; ven pues, ahora, y maldícemelo; quizá podré pelear contra él y echarlo.
12 Entonces dijo Dios a Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo, porque bendito es.
13 Así Balaam se levantó por la mañana y dijo a los príncipes de Balac: Volveos a vuestra tierra, porque Jehová no me quiere dejar ir con vosotros.
14 Y los príncipes de Moab se levantaron, y vinieron a Balac y dijeron: Balaam no quiso venir con nosotros.
15 Volvió Balac a enviar otra vez más príncipes, y más honorables que los otros;
16 los cuales vinieron a Balaam, y le dijeron: Así dice Balac, hijo de Zipor: Te ruego que no dejes de venir a mí;
17 porque sin duda te honraré mucho, y haré todo lo que me digas; ven, pues, ahora, maldíceme a este pueblo.
18 Y Balaam respondió y dijo a los siervos de Balac: Aunque Balac me diese su casa llena de plata y oro, no puedo traspasar la palabra de Jehová mi Dios para hacer cosa chica ni grande.
19 Os ruego, por tanto, ahora, que reposéis aquí esta noche, para que yo sepa qué me vuelve a decir Jehová.
20 Y vino Dios a Balaam de noche, y le dijo: Si vinieron para llamarte estos hombres, levántate y vete con ellos; pero harás lo que yo te diga.
El ángel y el asna de Balaam
21 Así Balaam se levantó por la mañana, y enalbardó su asna y fue con los príncipes de Moab.
22 Y la ira de Dios se encendió porque él iba; y el ángel de Jehová se puso en el camino por adversario suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos criados suyos.
23 Y el asna vio al ángel de Jehová, que estaba en el camino con su espada desnuda en su mano; y se apartó el asna del camino, e iba por el campo. Entonces azotó Balaam al asna para hacerla volver al camino.
24 Pero el ángel de Jehová se puso en una senda de viñas que tenía pared a un lado y pared al otro.
25 Y viendo el asna al ángel de Jehová, se pegó a la pared, y apretó contra la pared el pie de Balaam; y él volvió a azotarla.
26 Y el ángel de Jehová pasó más allá, y se puso en una angostura donde no había camino para apartarse ni a derecha ni a izquierda.
27 Y viendo el asna al ángel de Jehová, se echó debajo de Balaam; y Balaam se enojó y azotó al asna con un palo.
28 Entonces Jehová abrió la boca al asna, la cual dijo a Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has azotado estas tres veces?
29 Y Balaam respondió al asna: Porque te has burlado de mí. ¡Ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría!
30 Y el asna dijo a Balaam: ¿No soy yo tu asna? Sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día; ¿he acostumbrado hacerlo así contigo? Y él respondió: No.
31 Entonces Jehová abrió los ojos de Balaam, y vio al ángel de Jehová que estaba en el camino, y tenía su espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia, y se inclinó sobre su rostro.
32 Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has azotado tu asna estas tres veces? He aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí.
33 El asna me ha visto, y se ha apartado luego de delante de mí estas tres veces; y si de mí no se hubiera apartado, yo también ahora te mataría a ti, y a ella dejaría viva.
34 Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová: He pecado, porque no sabía que tú te ponías delante de mí en el camino; mas ahora, si te parece mal, yo me volveré.
35 Y el ángel de Jehová dijo a Balaam: Ve con esos hombres; pero la palabra que yo te diga, esa hablarás. Así Balaam fue con los príncipes de Balac.
Números 16
1 Coré hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, y Datán y Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, de los hijos de Rubén, tomaron gente,
2 y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de renombre.
3 Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?
4 Cuando oyó esto Moisés, se postró sobre su rostro;
5 y habló a Coré y a todo su séquito, diciendo: Mañana mostrará Jehová quién es suyo, y quién es santo, y hará que se acerque a él; al que él escogiere, él lo acercará a sí.
6 Haced esto: tomaos incensarios, Coré y todo su séquito,
7 y poned fuego en ellos, y poned en ellos incienso delante de Jehová mañana; y el varón a quien Jehová escogiere, aquel será el santo; esto os baste, hijos de Leví.
8 Dijo más Moisés a Coré: Oíd ahora, hijos de Leví:
9 ¿Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado de la congregación de Israel, acercándoos a él para que ministréis en el servicio del tabernáculo de Jehová, y estéis delante de la congregación para ministrarles,
10 y que te hizo acercar a ti, y a todos tus hermanos los hijos de Leví contigo? ¿Procuráis también el sacerdocio?
11 Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os juntáis contra Jehová; pues Aarón, ¿qué es, para que contra él murmuréis?
12 Y envió Moisés a llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab; mas ellos respondieron: No iremos allá.
13 ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?
14 Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas. ¿Sacarás los ojos de estos hombres? No subiremos.
15 Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo a Jehová: No mires a su ofrenda; ni aun un asno he tomado de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal.
16 Después dijo Moisés a Coré: Tú y todo tu séquito, poneos mañana delante de Jehová; tú, y ellos, y Aarón;
17 y tomad cada uno su incensario y poned incienso en ellos, y acercaos delante de Jehová cada uno con su incensario, doscientos cincuenta incensarios; tú también, y Aarón, cada uno con su incensario.
18 Y tomó cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, y echaron en ellos incienso, y se pusieron a la puerta del tabernáculo de reunión con Moisés y Aarón.
19 Ya Coré había hecho juntar contra ellos toda la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión; entonces la gloria de Jehová apareció a toda la congregación.
20 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
21 Apartaos de entre esta congregación, y los consumiré en un momento.
22 Y ellos se postraron sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿no es un solo hombre el que pecó? ¿Por qué airarte contra toda la congregación?
23 Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo:
24 Habla a la congregación y diles: Apartaos de en derredor de la tienda de Coré, Datán y Abiram.
25 Entonces Moisés se levantó y fue a Datán y a Abiram, y los ancianos de Israel fueron en pos de él.
26 Y él habló a la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres impíos, y no toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcáis en todos sus pecados.
27 Y se apartaron de las tiendas de Coré, de Datán y de Abiram en derredor; y Datán y Abiram salieron y se pusieron a las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, sus hijos y sus pequeñuelos.
28 Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de mi propia voluntad.
29 Si como mueren todos los hombres murieren éstos, o si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres, Jehová no me envió.
30 Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová.
31 Y aconteció que cuando cesó él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos.
32 Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes.
33 Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación.
34 Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos; porque decían: No nos trague también la tierra.
35 También salió fuego de delante de Jehová, y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso.
12 Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados;
13 fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.
14 De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares,
21 Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén.
22 Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas.
23 Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años.
24 Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.
15 para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.
16 Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.
Amonestaciones y exhortaciones
17 Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo;
18 los que os decían: En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos.
3 sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,
19 Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu.
20 Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,
21 conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.
22 A algunos que dudan, convencedlos.
23 A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne.
Doxología
24 Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría,
25 al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.
El libro de Judas es una epístola del Nuevo Testamento que se atribuye a Judas, hermano de Santiago y posiblemente hermano de Jesús. A continuación, te presento un análisis detallado del libro de Judas:Propósito- El propósito principal del libro de Judas es advertir a los creyentes sobre las falsas enseñanzas y los falsos maestros que pueden surgir dentro de la iglesia.- El autor urge a los creyentes a contender por la fe y a mantenerse firmes en la verdad de Jesucristo.Contenido- El libro de Judas se divide en dos partes principales: la advertencia sobre los falsos maestros (versículos 3-13) y la exhortación a los creyentes a mantenerse firmes en la fe (versículos 14-25).- El autor describe a los falsos maestros como personas que pervierten la gracia de Dios y niegan a Jesucristo como Señor y Salvador.Temas- La Importancia de la Fe: El libro de Judas destaca la importancia de la fe en Jesucristo y la necesidad de contender por la verdad.- La Advertencia sobre los Falsos Maestros: El autor advierte a los creyentes sobre los falsos maestros que pueden surgir dentro de la iglesia y pervertir la verdad.- La Exhortación a la Santidad: El libro de Judas también exhorta a los creyentes a vivir una vida santa y a mantenerse firmes en la fe.Implicaciones- La Vigilancia Espiritual: El libro de Judas destaca la importancia de la vigilancia espiritual y la necesidad de estar alerta ante las falsas enseñanzas.- La Importancia de la Comunidad: El autor también destaca la importancia de la comunidad y la necesidad de apoyarse mutuamente en la fe.Interpretación- La Lucha por la Fe: El libro de Judas puede ser interpretado como una llamada a luchar por la fe y a mantenerse firmes en la verdad de Jesucristo.- La Importancia de la Doctrina: El autor también destaca la importancia de la doctrina y la necesidad de discernir la verdad de la falsedad.En resumen, el libro de Judas es una epístola que advierte a los creyentes sobre las falsas enseñanzas y los falsos maestros, y los exhorta a contender por la fe y a mantenerse firmes en la verdad de Jesucristo.
El capítulo 1 de Judas es una epístola que se enfoca en la advertencia sobre los falsos maestros y la exhortación a los creyentes a contender por la fe. A continuación, te presento un análisis detallado del capítulo 1 de Judas:Versículos 1-2: Salutación- El capítulo comienza con una salutación en la que el autor se identifica como "Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Santiago".- El autor desea que los destinatarios reciban "misericordia, paz y amor" en abundancia.Versículos 3-4: Propósito de la Carta- El autor explica que había planeado escribir sobre la salvación común, pero se vio obligado a escribir sobre la necesidad de contender por la fe debido a la infiltración de falsos maestros.- Los falsos maestros son descritos como personas que pervierten la gracia de Dios y niegan a Jesucristo como Señor y Salvador.Versículos 5-7: Ejemplos de Juicio- El autor cita ejemplos del Antiguo Testamento, como la destrucción de los israelitas en el desierto y la destrucción de Sodoma y Gomorra, para ilustrar el juicio de Dios sobre los impíos.- El autor también menciona a los ángeles que no mantuvieron su posición de autoridad y fueron arrojados a las cadenas de la oscuridad.Versículos 8-10: Condena de los Falsos Maestros- El autor condena a los falsos maestros por su comportamiento inmoral y su rechazo de la autoridad de Jesucristo.- El autor también destaca la arrogancia y la falta de respeto de los falsos maestros hacia las autoridades espirituales.Versículos 11-13: Advertencia y Condena- El autor advierte a los creyentes sobre el peligro de seguir a los falsos maestros y les exhorta a mantenerse firmes en la fe.- El autor también describe a los falsos maestros como "nubes sin agua" y "árboles otoñales sin fruto", que son llevados por los vientos y están destinados a la destrucción.Versículos 14-16: Profecía de Enoc- El autor cita una profecía de Enoc que predice el juicio de Dios sobre los impíos y la venida del Señor con sus santos ángeles.- El autor destaca la importancia de discernir la verdad y mantenerse firmes en la fe.Versículos 17-23: Exhortación a los Creyentes- El autor exhorta a los creyentes a recordar las palabras de los apóstoles de Jesucristo y a mantenerse firmes en la fe.- El autor también les anima a edificar su fe en la roca de la verdad y a mostrar misericordia hacia aquellos que dudan.Versículos 24-25: Doxología- El capítulo concluye con una doxología que glorifica a Dios por su capacidad para guardar a los creyentes de la caída y presentarlos sin mancha delante de su gloria.- La doxología destaca la sabiduría y la gloria de Dios a través de Jesucristo.En resumen, el capítulo 1 de Judas es una epístola que advierte a los creyentes sobre los falsos maestros y les exhorta a contender por la fe y a mantenerse firmes en la verdad de Jesucristo.