El versículo 1 de Hebreos 9 es un pasaje clave en la epístola a los Hebreos, que introduce el tema de la comparación entre la antigua alianza y la nueva alianza. A continuación, se presenta un análisis detallado de este versículo:La Antigua Alianza
- El primer pacto: El autor se refiere a la antigua alianza establecida por Dios con el pueblo de Israel en el Monte Sinaí.
- Ordenanzas de culto: El autor destaca que la antigua alianza tenía ordenanzas de culto, que incluían rituales y sacrificios para la adoración y la expiación de pecados.
- Un santuario terrenal: El autor también destaca que la antigua alianza tenía un santuario terrenal, que era el tabernáculo en el desierto y más tarde el templo en Jerusalén.
La Importancia del Contexto
- La descripción del tabernáculo: El autor describe el tabernáculo y sus utensilios en los versículos siguientes, lo que destaca la importancia de la adoración y el sacrificio en la antigua alianza.
- La preparación para la comparación: El autor está preparando el terreno para comparar la antigua alianza con la nueva alianza, y destacar la superioridad de la nueva alianza.
Implicaciones Teológicas
- La naturaleza temporal de la antigua alianza: El autor está destacando que la antigua alianza era temporal y tenía limitaciones, lo que prepara el terreno para la introducción de la nueva alianza.
- La importancia de la adoración y el sacrificio: El autor destaca la importancia de la adoración y el sacrificio en la antigua alianza, lo que es un tema común en la Biblia.
- La preparación para la revelación de la nueva alianza: El autor está preparando el terreno para la revelación de la nueva alianza, que es el tema central de la epístola a los Hebreos.
ConclusiónEn resumen, el versículo 1 de Hebreos 9 introduce el tema de la comparación entre la antigua alianza y la nueva alianza, y destaca la importancia de la adoración y el sacrificio en la antigua alianza. El autor está preparando el terreno para destacar la superioridad de la nueva alianza y la importancia de la obra de Cristo en la cruz.
1 Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal.
2 Porque el tabernáculo estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición.
1 Harás el tabernáculo de diez cortinas de lino torcido, azul, púrpura y carmesí; y lo harás con querubines de obra primorosa.
2 La longitud de una cortina de veintiocho codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos; todas las cortinas tendrán una misma medida.
3 Cinco cortinas estarán unidas una con la otra, y las otras cinco cortinas unidas una con la otra.
4 Y harás lazadas de azul en la orilla de la última cortina de la primera unión; lo mismo harás en la orilla de la cortina de la segunda unión.
5 Cincuenta lazadas harás en la primera cortina, y cincuenta lazadas harás en la orilla de la cortina que está en la segunda unión; las lazadas estarán contrapuestas la una a la otra.
6 Harás también cincuenta corchetes de oro, con los cuales enlazarás las cortinas la una con la otra, y se formará un tabernáculo.
7 Harás asimismo cortinas de pelo de cabra para una cubierta sobre el tabernáculo; once cortinas harás.
8 La longitud de cada cortina será de treinta codos, y la anchura de cada cortina de cuatro codos; una misma medida tendrán las once cortinas.
9 Y unirás cinco cortinas aparte y las otras seis cortinas aparte; y doblarás la sexta cortina en el frente del tabernáculo.
10 Y harás cincuenta lazadas en la orilla de la cortina, al borde en la unión, y cincuenta lazadas en la orilla de la cortina de la segunda unión.
11 Harás asimismo cincuenta corchetes de bronce, los cuales meterás por las lazadas; y enlazarás las uniones para que se haga una sola cubierta.
12 Y la parte que sobra en las cortinas de la tienda, la mitad de la cortina que sobra, colgará a espaldas del tabernáculo.
13 Y un codo de un lado, y otro codo del otro lado, que sobra a lo largo de las cortinas de la tienda, colgará sobre los lados del tabernáculo a un lado y al otro, para cubrirlo.
14 Harás también a la tienda una cubierta de pieles de carneros teñidas de rojo, y una cubierta de pieles de tejones encima.
15 Y harás para el tabernáculo tablas de madera de acacia, que estén derechas.
16 La longitud de cada tabla será de diez codos, y de codo y medio la anchura.
17 Dos espigas tendrá cada tabla, para unirlas una con otra; así harás todas las tablas del tabernáculo.
18 Harás, pues, las tablas del tabernáculo; veinte tablas al lado del mediodía, al sur.
19 Y harás cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas; dos basas debajo de una tabla para sus dos espigas, y dos basas debajo de otra tabla para sus dos espigas.
20 Y al otro lado del tabernáculo, al lado del norte, veinte tablas;
21 y sus cuarenta basas de plata; dos basas debajo de una tabla, y dos basas debajo de otra tabla.
22 Y para el lado posterior del tabernáculo, al occidente, harás seis tablas.
23 Harás además dos tablas para las esquinas del tabernáculo en los dos ángulos posteriores;
24 las cuales se unirán desde abajo, y asimismo se juntarán por su alto con un gozne; así será con las otras dos; serán para las dos esquinas.
25 De suerte que serán ocho tablas, con sus basas de plata, dieciséis basas; dos basas debajo de una tabla, y dos basas debajo de otra tabla.
26 Harás también cinco barras de madera de acacia, para las tablas de un lado del tabernáculo,
27 y cinco barras para las tablas del otro lado del tabernáculo, y cinco barras para las tablas del lado posterior del tabernáculo, al occidente.
28 Y la barra de en medio pasará por en medio de las tablas, de un extremo al otro.
29 Y cubrirás de oro las tablas, y harás sus anillos de oro para meter por ellos las barras; también cubrirás de oro las barras.
30 Y alzarás el tabernáculo conforme al modelo que te fue mostrado en el monte.
Éxodo 25
31 Harás además un candelero de oro puro; labrado a martillo se hará el candelero; su pie, su caña, sus copas, sus manzanas y sus flores, serán de lo mismo.
32 Y saldrán seis brazos de sus lados; tres brazos del candelero a un lado, y tres brazos al otro lado.
33 Tres copas en forma de flor de almendro en un brazo, una manzana y una flor; y tres copas en forma de flor de almendro en otro brazo, una manzana y una flor; así en los seis brazos que salen del candelero;
34 y en la caña central del candelero cuatro copas en forma de flor de almendro, sus manzanas y sus flores.
35 Habrá una manzana debajo de dos brazos del mismo, otra manzana debajo de otros dos brazos del mismo, y otra manzana debajo de los otros dos brazos del mismo, así para los seis brazos que salen del candelero.
36 Sus manzanas y sus brazos serán de una pieza, todo ello una pieza labrada a martillo, de oro puro.
37 Y le harás siete lamparillas, las cuales encenderás para que alumbren hacia adelante.
38 También sus despabiladeras y sus platillos, de oro puro.
39 De un talento de oro fino lo harás, con todos estos utensilios.
40 Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte.
Éxodo 25
23 Harás asimismo una mesa de madera de acacia; su longitud será de dos codos, y de un codo su anchura, y su altura de codo y medio.
24 Y la cubrirás de oro puro, y le harás una cornisa de oro alrededor.
25 Le harás también una moldura alrededor, de un palmo menor de anchura, y harás a la moldura una cornisa de oro alrededor.
26 Y le harás cuatro anillos de oro, los cuales pondrás en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas.
27 Los anillos estarán debajo de la moldura, para lugares de las varas para llevar la mesa.
28 Harás las varas de madera de acacia, y las cubrirás de oro, y con ellas será llevada la mesa.
29 Harás también sus platos, sus cucharas, sus cubiertas y sus tazones, con que se libará; de oro fino los harás.
30 Y pondrás sobre la mesa el pan de la proposición delante de mí continuamente.
3 Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo,
31 También harás un velo de azul, púrpura, carmesí y lino torcido; será hecho de obra primorosa, con querubines;
32 y lo pondrás sobre cuatro columnas de madera de acacia cubiertas de oro; sus capiteles de oro, sobre basas de plata.
33 Y pondrás el velo debajo de los corchetes, y meterás allí, del velo adentro, el arca del testimonio; y aquel velo os hará separación entre el lugar santo y el santísimo.
4 el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto;
1 Harás asimismo un altar para quemar el incienso; de madera de acacia lo harás.
2 Su longitud será de un codo, y su anchura de un codo; será cuadrado, y su altura de dos codos; y sus cuernos serán parte del mismo.
3 Y lo cubrirás de oro puro, su cubierta, sus paredes en derredor y sus cuernos; y le harás en derredor una cornisa de oro.
4 Le harás también dos anillos de oro debajo de su cornisa, a sus dos esquinas a ambos lados suyos, para meter las varas con que será llevado.
5 Harás las varas de madera de acacia, y las cubrirás de oro.
6 Y lo pondrás delante del velo que está junto al arca del testimonio, delante del propiciatorio que está sobre el testimonio, donde me encontraré contigo.
Éxodo 25
10 Harán también un arca de madera de acacia, cuya longitud será de dos codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio.
11 Y la cubrirás de oro puro por dentro y por fuera, y harás sobre ella una cornisa de oro alrededor.
12 Fundirás para ella cuatro anillos de oro, que pondrás en sus cuatro esquinas; dos anillos a un lado de ella, y dos anillos al otro lado.
13 Harás unas varas de madera de acacia, las cuales cubrirás de oro.
14 Y meterás las varas por los anillos a los lados del arca, para llevar el arca con ellas.
15 Las varas quedarán en los anillos del arca; no se quitarán de ella.
16 Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré.
Éxodo 16
33 Y dijo Moisés a Aarón: Toma una vasija y pon en ella un gomer de maná, y ponlo delante de Jehová, para que sea guardado para vuestros descendientes.
Números 17
8 Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras.
9 Entonces sacó Moisés todas las varas de delante de Jehová a todos los hijos de Israel; y ellos lo vieron, y tomaron cada uno su vara.
10 Y Jehová dijo a Moisés: Vuelve la vara de Aarón delante del testimonio, para que se guarde por señal a los hijos rebeldes; y harás cesar sus quejas de delante de mí, para que no mueran.
Éxodo 25
16 Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré.
Deuteronomio 10
3 E hice un arca de madera de acacia, y labré dos tablas de piedra como las primeras, y subí al monte con las dos tablas en mi mano.
4 Y escribió en las tablas conforme a la primera escritura, los diez mandamientos que Jehová os había hablado en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea; y me las dio Jehová.
5 Y volví y descendí del monte, y puse las tablas en el arca que había hecho; y allí están, como Jehová me mandó.
5 y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede ahora hablar en detalle.
18 Harás también dos querubines de oro; labrados a martillo los harás en los dos extremos del propiciatorio.
19 Harás, pues, un querubín en un extremo, y un querubín en el otro extremo; de una pieza con el propiciatorio harás los querubines en sus dos extremos.
20 Y los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo con sus alas el propiciatorio; sus rostros el uno enfrente del otro, mirando al propiciatorio los rostros de los querubines.
21 Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré.
22 Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel.
6 Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto;
2 Y a tus hermanos también, la tribu de Leví, la tribu de tu padre, haz que se acerquen a ti y se junten contigo, y te servirán; y tú y tus hijos contigo serviréis delante del tabernáculo del testimonio.
3 Y guardarán lo que tú ordenes, y el cargo de todo el tabernáculo; mas no se acercarán a los utensilios santos ni al altar, para que no mueran ellos y vosotros.
4 Se juntarán, pues, contigo, y tendrán el cargo del tabernáculo de reunión en todo el servicio del tabernáculo; ningún extraño se ha de acercar a vosotros.
5 Y tendréis el cuidado del santuario, y el cuidado del altar, para que no venga más la ira sobre los hijos de Israel.
6 Porque he aquí, yo he tomado a vuestros hermanos los levitas de entre los hijos de Israel, dados a vosotros en don de Jehová, para que sirvan en el ministerio del tabernáculo de reunión.
7 pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo;
2 Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario detrás del velo, delante del propiciatorio que está sobre el arca, para que no muera; porque yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio.
3 Con esto entrará Aarón en el santuario: con un becerro para expiación, y un carnero para holocausto.
4 Se vestirá la túnica santa de lino, y sobre su cuerpo tendrá calzoncillos de lino, y se ceñirá el cinto de lino, y con la mitra de lino se cubrirá. Son las santas vestiduras; con ellas se ha de vestir después de lavar su cuerpo con agua.
5 Y de la congregación de los hijos de Israel tomará dos machos cabríos para expiación, y un carnero para holocausto.
6 Y hará traer Aarón el becerro de la expiación que es suyo, y hará la reconciliación por sí y por su casa.
7 Después tomará los dos machos cabríos y los presentará delante de Jehová, a la puerta del tabernáculo de reunión.
8 Y echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos; una suerte por Jehová, y otra suerte por Azazel.
9 Y hará traer Aarón el macho cabrío sobre el cual cayere la suerte por Jehová, y lo ofrecerá en expiación.
10 Mas el macho cabrío sobre el cual cayere la suerte por Azazel, lo presentará vivo delante de Jehová para hacer la reconciliación sobre él, para enviarlo a Azazel al desierto.
11 Y hará traer Aarón el becerro que era para expiación suya, y hará la reconciliación por sí y por su casa, y degollará en expiación el becerro que es suyo.
12 Después tomará un incensario lleno de brasas de fuego del altar de delante de Jehová, y sus puños llenos del perfume aromático molido, y lo llevará detrás del velo.
13 Y pondrá el perfume sobre el fuego delante de Jehová, y la nube del perfume cubrirá el propiciatorio que está sobre el testimonio, para que no muera.
14 Tomará luego de la sangre del becerro, y la rociará con su dedo hacia el propiciatorio al lado oriental; hacia el propiciatorio esparcirá con su dedo siete veces de aquella sangre.
15 Después degollará el macho cabrío en expiación por el pecado del pueblo, y llevará la sangre detrás del velo adentro, y hará de la sangre como hizo con la sangre del becerro, y la esparcirá sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio.
16 Así purificará el santuario, a causa de las impurezas de los hijos de Israel, de sus rebeliones y de todos sus pecados; de la misma manera hará también al tabernáculo de reunión, el cual reside entre ellos en medio de sus impurezas.
17 Ningún hombre estará en el tabernáculo de reunión cuando él entre a hacer la expiación en el santuario, hasta que él salga, y haya hecho la expiación por sí, por su casa y por toda la congregación de Israel.
18 Y saldrá al altar que está delante de Jehová, y lo expiará, y tomará de la sangre del becerro y de la sangre del macho cabrío, y la pondrá sobre los cuernos del altar alrededor.
19 Y esparcirá sobre él de la sangre con su dedo siete veces, y lo limpiará, y lo santificará de las inmundicias de los hijos de Israel.
20 Cuando hubiere acabado de expiar el santuario y el tabernáculo de reunión y el altar, hará traer el macho cabrío vivo;
21 y pondrá Aarón sus dos manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo, y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados, poniéndolos así sobre la cabeza del macho cabrío, y lo enviará al desierto por mano de un hombre destinado para esto.
22 Y aquel macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada; y dejará ir el macho cabrío por el desierto.
23 Después vendrá Aarón al tabernáculo de reunión, y se quitará las vestiduras de lino que había vestido para entrar en el santuario, y las pondrá allí.
24 Lavará luego su cuerpo con agua en el lugar del santuario, y después de ponerse sus vestidos saldrá, y hará su holocausto, y el holocausto del pueblo, y hará la expiación por sí y por el pueblo.
25 Y quemará en el altar la grosura del sacrificio por el pecado.
26 El que hubiere llevado el macho cabrío a Azazel, lavará sus vestidos, lavará también con agua su cuerpo, y después entrará en el campamento.
27 Y sacarán fuera del campamento el becerro y el macho cabrío inmolados por el pecado, cuya sangre fue llevada al santuario para hacer la expiación; y quemarán en el fuego su piel, su carne y su estiércol.
28 El que los quemare lavará sus vestidos, lavará también su cuerpo con agua, y después podrá entrar en el campamento.
29 Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo, a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas, y ninguna obra haréis, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros.
30 Porque en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová.
31 Día de reposo es para vosotros, y afligiréis vuestras almas; es estatuto perpetuo.
32 Hará la expiación el sacerdote que fuere ungido y consagrado para ser sacerdote en lugar de su padre; y se vestirá las vestiduras de lino, las vestiduras sagradas.
33 Y hará la expiación por el santuario santo, y el tabernáculo de reunión; también hará expiación por el altar, por los sacerdotes y por todo el pueblo de la congregación.
34 Y esto tendréis como estatuto perpetuo, para hacer expiación una vez al año por todos los pecados de Israel. Y Moisés lo hizo como Jehová le mandó.
8 dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie.
9 Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto,
10 ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.
11 Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación,
12 y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.
13 Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne,
15 Después degollará el macho cabrío en expiación por el pecado del pueblo, y llevará la sangre detrás del velo adentro, y hará de la sangre como hizo con la sangre del becerro, y la esparcirá sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio.
16 Así purificará el santuario, a causa de las impurezas de los hijos de Israel, de sus rebeliones y de todos sus pecados; de la misma manera hará también al tabernáculo de reunión, el cual reside entre ellos en medio de sus impurezas.
Números 19
9 Y un hombre limpio recogerá las cenizas de la vaca y las pondrá fuera del campamento en lugar limpio, y las guardará la congregación de los hijos de Israel para el agua de purificación; es una expiación.
Números 19
17 Y para el inmundo tomarán de la ceniza de la vaca quemada de la expiación, y echarán sobre ella agua corriente en un recipiente;
18 y un hombre limpio tomará hisopo, y lo mojará en el agua, y rociará sobre la tienda, sobre todos los muebles, sobre las personas que allí estuvieren, y sobre aquel que hubiere tocado el hueso, o el asesinado, o el muerto, o el sepulcro.
19 Y el limpio rociará sobre el inmundo al tercero y al séptimo día; y cuando lo haya purificado al día séptimo, él lavará luego sus vestidos, y a sí mismo se lavará con agua, y será limpio a la noche.
14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?
15 Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna.
16 Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador.
17 Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive.
18 De donde ni aun el primer pacto fue instituido sin sangre.
19 Porque habiendo anunciado Moisés todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el mismo libro y también a todo el pueblo,
20 diciendo: Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado.
6 Y Moisés tomó la mitad de la sangre, y la puso en tazones, y esparció la otra mitad de la sangre sobre el altar.
7 Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos.
8 Entonces Moisés tomó la sangre y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre del pacto que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas.
21 Y además de esto, roció también con la sangre el tabernáculo y todos los vasos del ministerio.
15 y lo degolló; y Moisés tomó la sangre, y puso con su dedo sobre los cuernos del altar alrededor, y purificó el altar; y echó la demás sangre al pie del altar, y lo santificó para reconciliar sobre él.
22 Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.
11 Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.
El sacrificio de Cristo quita el pecado
23 Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos.
24 Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios;
25 y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.
26 De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.
27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,
El versículo 28 de Hebreos 9 es un pasaje clave en la epístola a los Hebreos, que destaca la obra de Cristo en la cruz y su segunda venida. A continuación, se presenta un análisis detallado de este versículo:La obra de Cristo en la cruz
- Cristo fue ofrecido una sola vez: El versículo destaca que Cristo fue ofrecido una sola vez en la cruz para llevar los pecados de muchos. Esto subraya la naturaleza única y definitiva de la muerte de Cristo en la cruz.
- Llevar los pecados de muchos: La muerte de Cristo en la cruz fue un sacrificio que llevó los pecados de muchos, lo que significa que su muerte fue suficiente para cubrir los pecados de toda la humanidad.
La segunda venida de Cristo
- Aparecerá por segunda vez: El versículo también destaca que Cristo aparecerá por segunda vez. Esto se refiere a la segunda venida de Cristo, que es un tema importante en la escatología cristiana.
- Sin relación con el pecado: La segunda venida de Cristo será sin relación con el pecado, lo que significa que no tendrá nada que ver con la expiación de pecados, ya que su muerte en la cruz fue suficiente para cubrir todos los pecados.
La salvación para los que esperan
- Salvar a los que le esperan: El propósito de la segunda venida de Cristo es salvar a los que le esperan. Esto destaca la importancia de la fe y la esperanza en la segunda venida de Cristo.
- La expectación cristiana: El versículo también destaca la expectación cristiana de la segunda venida de Cristo, que es un tema central en la escatología cristiana. Los creyentes deben esperar la segunda venida de Cristo con esperanza y anticipación.
Implicaciones teológicas
- La suficiencia de la muerte de Cristo: El versículo destaca la suficiencia de la muerte de Cristo en la cruz para cubrir los pecados de la humanidad. Esto subraya la importancia de la fe en la obra de Cristo.
- La esperanza cristiana: El versículo también destaca la esperanza cristiana en la segunda venida de Cristo. Los creyentes deben esperar la segunda venida de Cristo con esperanza y anticipación, sabiendo que su salvación es segura.
ConclusiónEl versículo 28 de Hebreos 9 es un pasaje clave en la epístola a los Hebreos, que destaca la obra de Cristo en la cruz y su segunda venida. La muerte de Cristo en la cruz fue suficiente para cubrir los pecados de la humanidad, y su segunda venida será sin relación con el pecado. Los creyentes deben esperar la segunda venida de Cristo con esperanza y anticipación, sabiendo que su salvación es segura.
28 así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.
El libro de Hebreos es un texto del Nuevo Testamento que se dirige a los creyentes judíos que estaban considerando regresar al judaísmo después de convertirse al cristianismo. A continuación, te presento un análisis detallado de este libro:Cristología- La supremacía de Cristo: El libro de Hebreos presenta a Jesucristo como el Hijo de Dios, superior a los ángeles y a Moisés.- La naturaleza divina de Cristo: Se enfatiza la naturaleza divina de Cristo, quien es la imagen de Dios y el resplandor de su gloria.La obra de Cristo- El sacrificio de Cristo: Se describe el sacrificio de Cristo como el medio por el cual se obtiene la salvación y la redención de los pecados.- La mediación de Cristo: Cristo es presentado como el mediador entre Dios y la humanidad, quien intercede por los creyentes.La fe y la perseverancia- La importancia de la fe: Se enfatiza la importancia de la fe en la vida del creyente, y se presentan ejemplos de personajes del Antiguo Testamento que vivieron por fe.- La perseverancia en la fe: Se exhorta a los creyentes a perseverar en la fe, a pesar de las dificultades y los sufrimientos.La advertencia contra el abandono de la fe- El peligro del abandono: Se advierte a los creyentes sobre el peligro de abandonar la fe y regresar al judaísmo o a la incredulidad.- La consecuencia del abandono: Se describe la consecuencia del abandono de la fe, que puede llevar a la pérdida de la salvación.La aplicación práctica- La santidad y la obediencia: Se exhorta a los creyentes a vivir una vida de santidad y obediencia a Dios.- El amor fraternal: Se enfatiza la importancia del amor fraternal y la hospitalidad en la vida de los creyentes.ConclusiónEl libro de Hebreos es un texto rico y profundo que presenta la supremacía de Cristo y la importancia de la fe y la perseverancia en la vida del creyente. Su mensaje es relevante para los creyentes de todas las épocas y culturas.
El capítulo 9 de Hebreos es un pasaje clave en la epístola a los Hebreos, que destaca la superioridad del sacerdocio de Cristo sobre el sacerdocio levítico. A continuación, se presenta un análisis detallado de este capítulo:La Antigua Alianza y el Tabernáculo (9:1-5)
- La descripción del tabernáculo: El autor describe el tabernáculo y sus utensilios, destacando la importancia de la adoración y el sacrificio en la antigua alianza.
- La separación entre el lugar santo y el lugar santísimo: El autor destaca la separación entre el lugar santo y el lugar santísimo, que simboliza la separación entre Dios y el hombre.
La Limitación del Sacerdocio Levítico (9:6-10)
- La repetición de los sacrificios: El autor destaca la repetición de los sacrificios en el sacerdocio levítico, lo que muestra la limitación de este sistema para quitar los pecados.
- La imposibilidad de perfeccionar al adorador: El autor destaca que los sacrificios levíticos no podían perfeccionar al adorador, lo que significa que no podían quitar los pecados de manera definitiva.
La Nueva Alianza y el Sacrificio de Cristo (9:11-15)
- Cristo como sumo sacerdote: El autor destaca que Cristo es el sumo sacerdote de la nueva alianza, que ha entrado en el lugar santísimo y ha ofrecido un sacrificio perfecto.
- El sacrificio de Cristo: El autor destaca que el sacrificio de Cristo es superior a los sacrificios levíticos, ya que ha quitado los pecados de manera definitiva.
La Muerte de Cristo y la Nueva Alianza (9:16-22)
- La muerte de Cristo como testamento: El autor destaca que la muerte de Cristo es como un testamento, que establece la nueva alianza y proporciona la salvación a todos los que creen.
- La sangre de Cristo: El autor destaca la importancia de la sangre de Cristo en la nueva alianza, que ha sido derramada para la remisión de los pecados.
La Superioridad del Sacrificio de Cristo (9:23-28)
- La superioridad del sacrificio de Cristo: El autor destaca la superioridad del sacrificio de Cristo sobre los sacrificios levíticos, ya que ha quitado los pecados de manera definitiva.
- La segunda venida de Cristo: El autor destaca que Cristo aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.
ConclusiónEl capítulo 9 de Hebreos destaca la superioridad del sacerdocio de Cristo sobre el sacerdocio levítico. La muerte de Cristo en la cruz ha quitado los pecados de manera definitiva, y ha establecido la nueva alianza. Los creyentes deben entender la importancia de la obra de Cristo y vivir en conformidad con la nueva alianza. La segunda venida de Cristo es un tema importante en la escatología cristiana, y los creyentes deben esperar su venida con esperanza y anticipación.