En Hebreos 3, el autor compara a Jesús con Moisés, destacando la superioridad de Jesús en varios aspectos.
Moisés como Líder y Profeta- - Moisés fue un líder y profeta importante en el Antiguo Testamento, que guió a los israelitas fuera de Egipto y les dio la Ley.
- - Moisés fue un intermediario entre Dios y los israelitas, y fue el que recibió la Ley de Dios en el monte Sinaí.
Jesús como Hijo de Dios- - Jesús es el Hijo de Dios, y como tal, Él es superior a Moisés.
- - Jesús no solo es un líder o un profeta, sino que es el Hijo de Dios, que ha sido enviado para salvar a la humanidad.
- - La filiación de Jesús con Dios lo hace superior a Moisés, quien solo fue un siervo de Dios.
La Fidelidad de Jesús- - Moisés fue fiel en su servicio a Dios, pero Jesús es aún más fiel.
- - Jesús no solo fue fiel en su servicio, sino que también fue obediente hasta la muerte, incluso la muerte en la cruz.
- - La fidelidad de Jesús es un ejemplo para nosotros, y Él es el que nos da la fuerza para ser fieles en nuestra propia vida.
La Casa de Dios- - Moisés fue el líder de la casa de Israel, pero Jesús es el constructor de la casa de Dios.
- - La casa de Dios no es solo un edificio físico, sino que es la comunidad de creyentes que se unen en torno a Jesús.
- - Jesús es el que ha establecido la nueva alianza, y Él es el que nos da acceso a la casa de Dios.
Conclusión- - Jesús es superior a Moisés en todos los aspectos, y Él es el que nos ha revelado la verdad sobre Dios y sobre nosotros mismos.
- - Debemos reconocer la superioridad de Jesús y creer en Él como el Hijo de Dios, y seguir su ejemplo de fidelidad y obediencia.