Inicio

Historias Bíblicas Kids >>

Libros de la Biblia... >>

Contacto >>

Música para orar >>

Himnario >>

Departamento Legal >>

Sitemap >>

Redes Sociales >>

Inicio

Historias Bíblicas Kids >>

Libros de la Biblia... >>

Contacto >>

Música para orar >>

Himnario >>

Departamento Legal >>

Sitemap >>

Redes Sociales >>

CAPÍTULO: 20
Your browser does not support the audio tag.
Acab derrota a los sirios
1 Entonces Ben-adad rey de Siria juntó a todo su ejército, y con él a treinta y dos reyes, con caballos y carros; y subió y sitió a Samaria, y la combatió.
2 Y envió mensajeros a la ciudad a Acab rey de Israel, diciendo:
3 Así ha dicho Ben-adad: Tu plata y tu oro son míos, y tus mujeres y tus hijos hermosos son míos.
4 Y el rey de Israel respondió y dijo: Como tú dices, rey señor mío, yo soy tuyo, y todo lo que tengo.
5 Volviendo los mensajeros otra vez, dijeron: Así dijo Ben-adad: Yo te envié a decir: Tu plata y tu oro, y tus mujeres y tus hijos me darás.
6 Además, mañana a estas horas enviaré yo a ti mis siervos, los cuales registrarán tu casa, y las casas de tus siervos; y tomarán y llevarán todo lo precioso que tengas.
7 Entonces el rey de Israel llamó a todos los ancianos del país, y les dijo: Entended, y ved ahora cómo éste no busca sino mal; pues ha enviado a mí por mis mujeres y mis hijos, y por mi plata y por mi oro, y yo no se lo he negado.
8 Y todos los ancianos y todo el pueblo le respondieron: No le obedezcas, ni hagas lo que te pide.
9 Entonces él respondió a los embajadores de Ben-adad: Decid al rey mi señor: Haré todo lo que mandaste a tu siervo al principio; mas esto no lo puedo hacer. Y los embajadores fueron, y le dieron la respuesta.
10 Y Ben-adad nuevamente le envió a decir: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, que el polvo de Samaria no bastará a los puños de todo el pueblo que me sigue.
11 Y el rey de Israel respondió y dijo: Decidle que no se alabe tanto el que se ciñe las armas, como el que las desciñe.
12 Y cuando él oyó esta palabra, estando bebiendo con los reyes en las tiendas, dijo a sus siervos: Disponeos. Y ellos se dispusieron contra la ciudad.
13 Y he aquí un profeta vino a Acab rey de Israel, y le dijo: Así ha dicho Jehová: ¿Has visto esta gran multitud? He aquí yo te la entregaré hoy en tu mano, para que conozcas que yo soy Jehová.
14 Y respondió Acab: ¿Por mano de quién? El dijo: Así ha dicho Jehová: Por mano de los siervos de los príncipes de las provincias. Y dijo Acab: ¿Quién comenzará la batalla? Y él respondió: Tú.
15 Entonces él pasó revista a los siervos de los príncipes de las provincias, los cuales fueron doscientos treinta y dos. Luego pasó revista a todo el pueblo, a todos los hijos de Israel, que fueron siete mil.
16 Y salieron a mediodía. Y estaba Ben-adad bebiendo y embriagándose en las tiendas, él y los reyes, los treinta y dos reyes que habían venido en su ayuda.
17 Y los siervos de los príncipes de las provincias salieron los primeros. Y Ben-adad había enviado quien le dio aviso, diciendo: Han salido hombres de Samaria.
18 El entonces dijo: Si han salido por paz, tomadlos vivos; y si han salido para pelear, tomadlos vivos.
19 Salieron, pues, de la ciudad los siervos de los príncipes de las provincias, y en pos de ellos el ejército.
20 Y mató cada uno al que venía contra él; y huyeron los sirios, siguiéndoles los de Israel. Y el rey de Siria, Ben-adad, se escapó en un caballo con alguna gente de caballería.
21 Y salió el rey de Israel, e hirió la gente de a caballo, y los carros, y deshizo a los sirios causándoles gran estrago.
22 Vino luego el profeta al rey de Israel y le dijo: Ve, fortalécete, y considera y mira lo que hagas; porque pasado un año, el rey de Siria vendrá contra ti.
23 Y los siervos del rey de Siria le dijeron: Sus dioses son dioses de los montes, por eso nos han vencido; mas si peleáremos con ellos en la llanura, se verá si no los vencemos.
24 Haz, pues, así: Saca a los reyes cada uno de su puesto, y pon capitanes en lugar de ellos.
25 Y tú fórmate otro ejército como el ejército que perdiste, caballo por caballo, y carro por carro; luego pelearemos con ellos en campo raso, y veremos si no los vencemos. Y él les dio oído, y lo hizo así.
26 Pasado un año, Ben-adad pasó revista al ejército de los sirios, y vino a Afec para pelear contra Israel.
27 Los hijos de Israel fueron también inspeccionados, y tomando provisiones fueron al encuentro de ellos; y acamparon los hijos de Israel delante de ellos como dos rebañuelos de cabras, y los sirios llenaban la tierra.
28 Vino entonces el varón de Dios al rey de Israel, y le habló diciendo: Así dijo Jehová: Por cuanto los sirios han dicho: Jehová es Dios de los montes, y no Dios de los valles, yo entregaré toda esta gran multitud en tu mano, para que conozcáis que yo soy Jehová.
29 Siete días estuvieron acampados los unos frente a los otros, y al séptimo día se dio la batalla; y los hijos de Israel mataron de los sirios en un solo día cien mil hombres de a pie.
30 Los demás huyeron a Afec, a la ciudad; y el muro cayó sobre veintisiete mil hombres que habían quedado. También Ben- adad vino huyendo a la ciudad, y se escondía de aposento en aposento.
31 Entonces sus siervos le dijeron: He aquí, hemos oído de los reyes de la casa de Israel, que son reyes clementes; pongamos, pues, ahora cilicio en nuestros lomos, y sogas en nuestros cuellos, y salgamos al rey de Israel, a ver si por ventura te salva la vida.
32 Ciñeron, pues, sus lomos con cilicio, y sogas a sus cuellos, y vinieron al rey de Israel y le dijeron: Tu siervo Ben-adad dice: Te ruego que viva mi alma. Y él respondió: Si él vive aún, mi hermano es.
33 Esto tomaron aquellos hombres por buen augurio, y se apresuraron a tomar la palabra de su boca, y dijeron: Tu hermano Ben-adad vive. Y él dijo: Id y traedle. Ben-adad entonces se presentó a Acab, y él le hizo subir en un carro.
34 Y le dijo Ben-adad: Las ciudades que mi padre tomó al tuyo, yo las restituiré; y haz plazas en Damasco para ti, como mi padre las hizo en Samaria. Y yo, dijo Acab, te dejaré partir con este pacto. Hizo, pues, pacto con él, y le dejó ir.
35 Entonces un varón de los hijos de los profetas dijo a su compañero por palabra de Dios: Hiéreme ahora. Mas el otro no quiso herirle.
36 El le dijo: Por cuanto no has obedecido a la palabra de Jehová, he aquí que cuando te apartes de mí, te herirá un león. Y cuando se apartó de él, le encontró un león, y le mató.
37 Luego se encontró con otro hombre, y le dijo: Hiéreme ahora. Y el hombre le dio un golpe, y le hizo una herida.
38 Y el profeta se fue, y se puso delante del rey en el camino, y se disfrazó, poniéndose una venda sobre los ojos.
39 Y cuando el rey pasaba, él dio voces al rey, y dijo: Tu siervo salió en medio de la batalla; y he aquí que se me acercó un soldado y me trajo un hombre, diciéndome: Guarda a este hombre, y si llegare a huir, tu vida será por la suya, o pagarás un talento de plata.
40 Y mientras tu siervo estaba ocupado en una y en otra cosa, el hombre desapareció. Entonces el rey de Israel le dijo: Esa será tu sentencia; tú la has pronunciado.
41 Pero él se quitó de pronto la venda de sobre sus ojos, y el rey de Israel conoció que era de los profetas.
42 Y él le dijo: Así ha dicho Jehová: Por cuanto soltaste de la mano el hombre de mi anatema, tu vida será por la suya, y tu pueblo por el suyo.
43 Y el rey de Israel se fue a su casa triste y enojado, y llegó a Samaria.
El libro de 1 Reyes es un libro del Antiguo Testamento de la Biblia que narra la historia de Israel desde la muerte del rey David hasta la división del reino en dos: Israel en el norte y Judá en el sur. A continuación, se presenta un análisis detallado del libro de 1 Reyes:

Estructura del libro

  • - Reinado de Salomón: El libro comienza con la descripción del reinado de Salomón, hijo de David, quien se convierte en rey de Israel después de la muerte de su padre (1 Reyes 1-11).
  • - División del reino: Después de la muerte de Salomón, el reino se divide en dos: Israel en el norte y Judá en el sur (1 Reyes 12).
  • - Reyes de Israel y Judá: El libro continúa narrando la historia de los reyes de Israel y Judá, destacando sus logros y fracasos, y evaluando su fidelidad a Dios (1 Reyes 12-22).

Temas importantes

  • - La sabiduría de Salomón: El libro destaca la sabiduría de Salomón, quien es conocido por su inteligencia y su capacidad para gobernar con justicia (1 Reyes 3-4).
  • - La construcción del Templo: Salomón construye el Templo en Jerusalén, que se convierte en el centro de la adoración y la vida religiosa de Israel (1 Reyes 5-8).
  • - La idolatría y la apostasía: El libro también destaca la idolatría y la apostasía de muchos de los reyes de Israel y Judá, lo que lleva a la división del reino y a la ruina de ambos (1 Reyes 12-22).
  • - La profecía y el ministerio profético: El libro destaca la importancia de la profecía y el ministerio profético en la historia de Israel, con profetas como Natán y Ahías que hablan en nombre de Dios y guían al pueblo (1 Reyes 1-22).

Mensaje teológico

  • - La soberanía de Dios: El libro destaca la soberanía de Dios sobre todas las cosas, y cómo Él guía la historia de Israel y de los reinos que lo rodean.
  • - La importancia de la obediencia: El libro también destaca la importancia de la obediencia a Dios y la fidelidad a su pacto. Los reyes que obedecen a Dios son bendecidos, mientras que aquellos que se rebelan contra Él enfrentan consecuencias negativas.
  • - La esperanza mesiánica: El libro de 1 Reyes también establece la esperanza mesiánica, ya que algunos de los reyes de Judá son vistos como precursores del Mesías que vendrá.

Importancia histórica y cultural

  • - La historia de Israel: El libro de 1 Reyes es una fuente importante para entender la historia de Israel y la formación de los reinos de Israel y Judá.
  • - La cultura y la religión: El libro también proporciona información valiosa sobre la cultura y la religión de Israel en la época monárquica.

En resumen, el libro de 1 Reyes es un libro importante que narra la historia de Israel desde la muerte de David hasta la división del reino. Destaca la sabiduría de Salomón, la construcción del Templo, la idolatría y la apostasía de muchos reyes, y la importancia de la profecía y el ministerio profético. El libro también establece la esperanza mesiánica y destaca la soberanía de Dios y la importancia de la obediencia.
SUBTÍTULOS
   .. Abisag sirve a David
   .. Adonías usurpa el trono
   .. David proclama rey a Salomón
   .. Mandato de David a Salomón
   .. Muerte de David
   .. Salomón afirma su reino
   .. Salomón se casa con la hija de Faraón
   .. Salomón pide sabiduría
   .. Sabiduría y prosperidad de Salomón
   .. Pacto de Salomón con Hiram
   .. Salomón edifica el templo
   .. Otros edificios de Salomón
   .. Salomón emplea a Hiram, de Tiro
   .. Mobiliario del templo
   .. Salomón traslada el arca al templo
   .. Dedicación del templo
   .. Pacto de Dios con Salomón
   .. Otras actividades de Salomón
   .. La reina de Sabá visita a Salomón
   .. Riquezas y fama de Salomón
   .. Salomón comercia en caballos y en carros
   .. Apostasía y dificultades de Salomón
   .. Muerte de Salomón
   .. Rebelión de Israel
   .. El pecado de Jeroboam
   .. Un profeta de Judá amonesta a Jeroboam
     Profecía de Ahías contra Jeroboam
   .. Reinado de Roboam
   .. Reinado de Abiam
   .. Reinado de Asa
   .. Alianza de Asa con Ben-adad
   .. Muerte de Asa
   .. Reinado de Nadab
   .. Reinado de Baasa
   .. Reinados de Ela y de Zimri
   .. Reinado de Omri
   .. Reinado de Acab
   .. Elías predice la sequía
   .. Elías y la viuda de Sarepta
   .. Elías regresa a ver a Acab
   .. Elías y los profetas de Baal
   .. Elías ora por lluvia
   .. Elías huye a Horeb
   .. Llamamiento de Eliseo
   .. Acab derrota a los sirios
   .. Acab y la viña de Nabot
   .. Micaías profetiza la derrota de Acab
   .. Reinado de Josafat
   .. Reinado de Ocozías de Israel
  
              

I Reyes Capítulo 20 | Biblia Reina Valera RVR 1960