25 Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra;
26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón.
10 Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba.
11 Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano.
12 Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir.
13 Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo.
14 Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.
15 Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días.
16 Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías.
17 Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo del ama de la casa; y la enfermedad fue tan grave que no quedó en él aliento.
18 Y ella dijo a Elías: ¿Qué tengo yo contigo, varón de Dios? ¿Has venido a mí para traer a memoria mis iniquidades, y para hacer morir a mi hijo?
19 El le dijo: Dame acá tu hijo. Entonces él lo tomó de su regazo, y lo llevó al aposento donde él estaba, y lo puso sobre su cama.
20 Y clamando a Jehová, dijo: Jehová Dios mío, ¿aun a la viuda en cuya casa estoy hospedado has afligido, haciéndole morir su hijo?
21 Y se tendió sobre el niño tres veces, y clamó a Jehová y dijo: Jehová Dios mío, te ruego que hagas volver el alma de este niño a él.
22 Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió a él, y revivió.
23 Tomando luego Elías al niño, lo trajo del aposento a la casa, y lo dio a su madre, y le dijo Elías: Mira, tu hijo vive.
24 Entonces la mujer dijo a Elías: Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.
El libro de 1 Reyes es un libro del Antiguo Testamento de la Biblia que narra la historia de Israel desde la muerte del rey David hasta la división del reino en dos: Israel en el norte y Judá en el sur. A continuación, se presenta un análisis detallado del libro de 1 Reyes:Estructura del libro
- Reinado de Salomón: El libro comienza con la descripción del reinado de Salomón, hijo de David, quien se convierte en rey de Israel después de la muerte de su padre (1 Reyes 1-11).
- División del reino: Después de la muerte de Salomón, el reino se divide en dos: Israel en el norte y Judá en el sur (1 Reyes 12).
- Reyes de Israel y Judá: El libro continúa narrando la historia de los reyes de Israel y Judá, destacando sus logros y fracasos, y evaluando su fidelidad a Dios (1 Reyes 12-22).
Temas importantes
- La sabiduría de Salomón: El libro destaca la sabiduría de Salomón, quien es conocido por su inteligencia y su capacidad para gobernar con justicia (1 Reyes 3-4).
- La construcción del Templo: Salomón construye el Templo en Jerusalén, que se convierte en el centro de la adoración y la vida religiosa de Israel (1 Reyes 5-8).
- La idolatría y la apostasía: El libro también destaca la idolatría y la apostasía de muchos de los reyes de Israel y Judá, lo que lleva a la división del reino y a la ruina de ambos (1 Reyes 12-22).
- La profecía y el ministerio profético: El libro destaca la importancia de la profecía y el ministerio profético en la historia de Israel, con profetas como Natán y Ahías que hablan en nombre de Dios y guían al pueblo (1 Reyes 1-22).
Mensaje teológico
- La soberanía de Dios: El libro destaca la soberanía de Dios sobre todas las cosas, y cómo Él guía la historia de Israel y de los reinos que lo rodean.
- La importancia de la obediencia: El libro también destaca la importancia de la obediencia a Dios y la fidelidad a su pacto. Los reyes que obedecen a Dios son bendecidos, mientras que aquellos que se rebelan contra Él enfrentan consecuencias negativas.
- La esperanza mesiánica: El libro de 1 Reyes también establece la esperanza mesiánica, ya que algunos de los reyes de Judá son vistos como precursores del Mesías que vendrá.
Importancia histórica y cultural
- La historia de Israel: El libro de 1 Reyes es una fuente importante para entender la historia de Israel y la formación de los reinos de Israel y Judá.
- La cultura y la religión: El libro también proporciona información valiosa sobre la cultura y la religión de Israel en la época monárquica.
En resumen, el libro de 1 Reyes es un libro importante que narra la historia de Israel desde la muerte de David hasta la división del reino. Destaca la sabiduría de Salomón, la construcción del Templo, la idolatría y la apostasía de muchos reyes, y la importancia de la profecía y el ministerio profético. El libro también establece la esperanza mesiánica y destaca la soberanía de Dios y la importancia de la obediencia.