18:1-19:38 La destrucción de Sodoma
Ningún otro período de 24 horas en la vida de Abraham se describe en forma tan detallada como éste. Esto nos muestra la importancia de este episodio para el narrador, aun cuando pareciera que la destrucción de Sodoma tiene poco que ver con el cumplimiento de las promesas a Abraham. De entrada, éste se introduce con la venida de ángeles visitando a Abraham y Sara y anunciándole a ella, si bien en forma indirecta, que tendría un hijo. Sin embargo, el resto de la historia aparentemente no agrega nada al tema de la promesa.
Son mucho más obvios los paralelos con la historia del diluvio. En ambas historias un hombre justo y su familia se salvan de una destrucción universal a través de la intervención de Dios. Ambas historias tienen un breve apéndice en el cual el padre ebrio es deshonrado por sus hijos (9:20–27; 19:30–38). Ambas historias están estructuradas como “palístrofes” o “imagen reflejada” (cf. comentarios en 6:9–9:29).
A Abraham mira hacia Sodoma (18:16)
A1 Abraham mira hacia Sodoma (19:27, 28)
B Reflexiones de Dios sobre Sodoma (18:17–21)
B1 Sodoma destruida (19:23–26)
C Ruego de Abraham por Sodoma (18:22–33)
C1 Ruego de Lot por Zoar (19:17–22)
D Angeles llegan a Sodoma (19:1–3)
D1 Salida de Sodoma (19:15, 16)
E Asalto sobre Lot y los ángeles (19:4–11)
E1 Los yernos de Lot rechazan su palabra (19:14)
F Anuncio de la destrucción de Sodoma (19:12, 13)
¿Cómo se relaciona la destrucción de Sodoma con el tema central de Gén., el cumplimiento de las promesas a Abraham? Primero, muestra la intimidad de Abraham con Dios. Fue el Señor quien le permitió a Abraham saber lo que estaba pensando hacer con Sodoma, y esto impulsó esta larga intercesión de Abraham en favor de los justos de la ciudad. El Señor aceptó su ruego en el sentido de que si encontraba a diez justos en la ciudad no la destruiría. Desafortunadamente, el único justo en la ciudad era Lot. La maldad de todos los demás está demostrada en el ataque concentrado de los hombres de la ciudad —jóvenes y viejos— sobre la ca sa de Lot (19:4). No obstante, el Señor escuchó la oración de Abraham y rescató, por su causa, a Lot de la ciudad (19:29). Potencialmente entonces, Sodoma podría haber sido bendecida a través de Abraham (cf. 12:3); pero fue por su propia conducta errada que se privaron de la misericordia divina.
Segundo, el destino de Sodoma ya estaba anunciado en 14:21. Allí el desprecio del rey por Abraham fue un mal presagio para el futuro, porque 12:3 advirtió que quien despreciara a Abraham sería maldecido. Fallar en reconocer el trabajo de Dios en el escogido Abraham fue desastroso (cf. Mar. 3:22–30). Si bien Lot fue salvo de la terrible destrucción de Sodoma gracias a las oraciones de Abraham, su fin fue triste, la conclusión esperada al separarse de Abraham y de identificarse con la vida desordenada de Sodoma. De esta manera, Génesis retrata las terribles consecuencias de escoger el camino de la autoindulgencia en vez de identificarse uno mismo de todo corazón con Dios y con sus siervos escogidos.
Finalmente, la destrucción de Sodoma fue una advertencia de lo que sucedería a los cananeos como un todo si ellos persistían en sus caminos pecaminosos. El AT insiste en que por causa de sus maldades los cananeos fueron conquistados y desplazados por Israel (15:16; Lev. 18:24–28; 20:22–24). Así, la destrucción de Sodoma era una prenda de compromiso de la conquista de Canaán y el cumplimiento de la promesa de tierra para Abra ham. Sin embargo, el NT contempla la destrucción de Sodoma, al igual que la historia del diluvio, con un significado universal. Jesús advirtió que los pueblos que se niegan a responder afirmativamente a su enseñanza (Mat. 11:20–24) su frirían peor castigo que Sodoma, y Apocalipsis emplea ampliamente las imágenes de Gén. 19 para describir el juicio de Dios sobre todas las ciudades y naciones que se oponen al Cristo (p. ej. Apoc. 11:8).