Inicio

Historias Bíblicas Kids >>

Libros de la Biblia... >>

Contacto >>

Música para orar >>

Himnario >>

Departamento Legal >>

Sitemap >>

Redes Sociales >>

Inicio

Historias Bíblicas Kids >>

Libros de la Biblia... >>

Contacto >>

Música para orar >>

Himnario >>

Departamento Legal >>

Sitemap >>

Redes Sociales >>

SUBTÍTULO ( Cap. 3 )
Hijos de Dios
El concepto de "hijos de Dios" es central en el capítulo 3 de 1 Juan. A continuación, te presento un análisis detallado de este tema:

¿Qué significa ser hijos de Dios?

  • - Adopción: En el capítulo 3 de 1 Juan, se enfatiza que somos hijos de Dios porque hemos sido adoptados por Él (1 Juan 3:1).
  • - Relación familiar: La relación entre Dios y nosotros es descrita como una relación familiar, donde Dios es nuestro Padre y nosotros somos sus hijos.
  • - Identidad: Ser hijos de Dios implica una identidad nueva y especial, que se refleja en nuestra conducta y comportamiento.

Características de los hijos de Dios

  • - Justicia: Los hijos de Dios se caracterizan por su justicia y rectitud (1 Juan 3:7).
  • - Amor: Los hijos de Dios se aman unos a otros y muestran amor hacia los demás (1 Juan 3:10, 14).
  • - Pureza: Los hijos de Dios se esfuerzan por vivir una vida pura y sin pecado (1 Juan 3:3).

Implicaciones de ser hijos de Dios

  • - Responsabilidad: Como hijos de Dios, tenemos la responsabilidad de vivir de acuerdo con nuestra identidad y de reflejar la naturaleza de Dios en nuestras vidas.
  • - Privilegios: Como hijos de Dios, tenemos acceso a la presencia de Dios y podemos acercarnos a Él con confianza (1 Juan 3:21-22).
  • - Esperanza: Como hijos de Dios, tenemos la esperanza de ser semejantes a Cristo y de vivir con Él eternamente (1 Juan 3:2).

Contraste con los hijos del diablo

  • - Pecado: Los hijos del diablo se caracterizan por su pecado y rebelión contra Dios (1 Juan 3:8, 10).
  • - Odio: Los hijos del diablo muestran odio y animosidad hacia los demás (1 Juan 3:10, 15).
  • - Separación: Los hijos del diablo están separados de Dios y no tienen vida eterna (1 Juan 3:15).

En resumen, el capítulo 3 de 1 Juan enfatiza que ser hijos de Dios implica una relación familiar con Dios, una identidad nueva y especial, y una conducta y comportamiento que reflejan la naturaleza de Dios. Como hijos de Dios, tenemos la responsabilidad de vivir de acuerdo con nuestra identidad y de reflejar la naturaleza de Dios en nuestras vidas.
"Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él."

El amor del Padre

  • - La fuente del amor: El amor que nos ha dado el Padre es la fuente de nuestra identidad como hijos de Dios.
  • - La naturaleza del amor: El amor del Padre es un amor que nos ha dado la capacidad de ser llamados hijos de Dios, lo que implica una relación familiar y una identidad nueva.

La identidad como hijos de Dios

  • - Ser llamados hijos de Dios: La identidad como hijos de Dios es un don que nos ha sido dado por el Padre, y es algo que debemos apreciar y reconocer.
  • - La importancia de la identidad: Nuestra identidad como hijos de Dios es fundamental para nuestra relación con Dios y para nuestra vida en general.

El mundo no nos conoce

  • - La razón de la ignorancia: El mundo no nos conoce porque no conoce al Padre, lo que implica que la ignorancia del mundo hacia nosotros es una consecuencia de su ignorancia hacia Dios.
  • - La separación entre el mundo y los hijos de Dios: El mundo y los hijos de Dios son dos entidades separadas, con valores y perspectivas diferentes.

Implicaciones

  • - La importancia de la relación con Dios: La relación con Dios es fundamental para nuestra identidad y nuestra vida, y es algo que debemos cultivar y profundizar.
  • - La distinción entre el mundo y los hijos de Dios: La distinción entre el mundo y los hijos de Dios es clara, y es algo que debemos reconocer y vivir en consecuencia.
  • - La gratitud y la adoración: Debemos sentirnos agradecidos por el amor del Padre que nos ha dado la identidad de hijos de Dios, y debemos adorarle por su amor y su gracia.

En resumen, 1 Juan 3:1 enfatiza la importancia del amor del Padre y la identidad como hijos de Dios. También destaca la separación entre el mundo y los hijos de Dios, y la importancia de la relación con Dios para nuestra vida y nuestra identidad.
1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.
REFERENCIAS (Cap. 3)
San Juan 1
12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
"Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es."

La identidad actual como hijos de Dios

  • - Ahora somos hijos de Dios: La identidad como hijos de Dios es algo que ya poseemos, y es una realidad presente en nuestras vidas.
  • - La certeza de nuestra identidad: Juan enfatiza que somos hijos de Dios, lo que implica una certeza y seguridad en nuestra relación con Dios.

La esperanza futura

  • - Aún no se ha manifestado lo que hemos de ser: Aunque somos hijos de Dios, aún no hemos alcanzado la plena manifestación de lo que hemos de ser, lo que implica que hay una esperanza futura que debemos anhelar.
  • - La manifestación de Cristo: La manifestación de Cristo es el evento que desencadenará la transformación de los hijos de Dios en seres semejantes a Él.

La semejanza con Cristo

  • - Seremos semejantes a él: Cuando Cristo se manifieste, seremos transformados en seres semejantes a Él, lo que implica una profunda cambio en nuestra naturaleza y apariencia.
  • - La visión de Dios: La razón por la que seremos semejantes a Cristo es porque le veremos tal como Él es, lo que implica una visión directa y sin velos de la naturaleza divina.

Implicaciones

  • - La esperanza de la transformación: La esperanza de ser semejantes a Cristo es una motivación poderosa para vivir una vida que agrada a Dios.
  • - La importancia de la visión de Dios: La visión de Dios es lo que nos transformará en seres semejantes a Él, lo que implica que la comunión con Dios es fundamental para nuestra crecimiento y transformación.
  • - La certeza de la gloria futura: La certeza de que seremos semejantes a Cristo cuando Él se manifieste es una fuente de consuelo y esperanza para los hijos de Dios.

En resumen, 1 Juan 3:2 enfatiza la identidad actual de los hijos de Dios y la esperanza futura de ser semejantes a Cristo cuando Él se manifieste. La visión de Dios es lo que nos transformará en seres semejantes a Él, y esta esperanza es una motivación poderosa para vivir una vida que agrada a Dios.
2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.
"Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro."

La esperanza y la purificación

  • - La conexión entre la esperanza y la purificación: La esperanza de ser semejantes a Cristo y de verle tal como Él es, tiene un impacto directo en nuestra conducta y comportamiento.
  • - La purificación como respuesta a la esperanza: La purificación es una respuesta natural a la esperanza de ser semejantes a Cristo, y es un proceso que implica la eliminación de la impureza y la maldad de nuestras vidas.

La naturaleza de la purificación

  • - La purificación es un proceso activo: La purificación no es un proceso pasivo, sino que requiere una acción deliberada y consciente de nuestra parte para eliminar la impureza y la maldad de nuestras vidas.
  • - La pureza de Cristo como modelo: La pureza de Cristo es el modelo que debemos seguir en nuestra búsqueda de la purificación, y es un estándar que debemos esforzarnos por alcanzar.

Implicaciones

  • - La importancia de la santidad: La purificación es un aspecto fundamental de la santidad, y es algo que debemos buscar y cultivar en nuestras vidas.
  • - La responsabilidad personal: La purificación es una responsabilidad personal, y cada uno de nosotros debemos tomar medidas para eliminar la impureza y la maldad de nuestras vidas.
  • - La relación entre la esperanza y la conducta: La esperanza de ser semejantes a Cristo tiene un impacto directo en nuestra conducta y comportamiento, y nos motiva a vivir de manera que agrada a Dios.

Consecuencias de no purificarse

  • - La contradicción con la esperanza: Si no nos purificamos, estamos en contradicción con la esperanza que profesamos tener en Cristo.
  • - La pérdida de la comunión con Dios: La impureza puede obstaculizar nuestra comunión con Dios y afectar nuestra relación con Él.

En resumen, 1 Juan 3:3 enfatiza la importancia de la purificación como respuesta a la esperanza de ser semejantes a Cristo. La purificación es un proceso activo que requiere una acción deliberada y consciente de nuestra parte, y es fundamental para nuestra santidad y nuestra relación con Dios.
3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.
"Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley."

La definición de pecado

  • - El pecado como infracción de la ley: Juan define el pecado como la infracción de la ley de Dios, lo que implica que el pecado es una transgresión de la voluntad divina.
  • - La relación entre el pecado y la ley: La ley de Dios es el estándar que nos permite entender qué es el pecado y qué no lo es.

La naturaleza del pecado

  • - El pecado es una elección: El pecado es una elección consciente y deliberada de desobedecer la ley de Dios y de rechazar su voluntad.
  • - El pecado tiene consecuencias: El pecado tiene consecuencias negativas para nuestra relación con Dios y para nuestra vida en general.

La importancia de la ley

  • - La ley como guía: La ley de Dios es una guía que nos ayuda a entender qué es lo que Dios espera de nosotros y cómo debemos vivir.
  • - La ley como estándar: La ley de Dios es el estándar que nos permite evaluar nuestra conducta y comportamiento, y que nos ayuda a discernir entre lo que es bueno y lo que es malo.

Implicaciones

  • - La importancia de la obediencia: La obediencia a la ley de Dios es fundamental para nuestra relación con Él y para nuestra vida en general.
  • - La necesidad de la santidad: La santidad es la separación del pecado y la dedicación a Dios, y es algo que debemos buscar y cultivar en nuestras vidas.
  • - La responsabilidad personal: Cada uno de nosotros es responsable de nuestras acciones y de nuestras elecciones, y debemos rendir cuentas por nuestras decisiones.

Consecuencias del pecado

  • - La separación de Dios: El pecado puede obstaculizar nuestra relación con Dios y afectar nuestra comunión con Él.
  • - La necesidad de la confesión y el arrepentimiento: Cuando pecamos, debemos confesar nuestros pecados y arrepentirnos de ellos, para que podamos ser perdonados y restaurados en nuestra relación con Dios.

En resumen, 1 Juan 3:4 enfatiza la importancia de entender el pecado como la infracción de la ley de Dios, y destaca la necesidad de la obediencia y la santidad en nuestras vidas. La ley de Dios es una guía que nos ayuda a entender qué es lo que Dios espera de nosotros, y es fundamental para nuestra relación con Él.
4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.
"Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él."

La misión de Cristo

  • - La aparición de Cristo: La aparición de Cristo en la tierra fue con el propósito de quitar nuestros pecados, lo que implica que su misión era de redención y salvación.
  • - La naturaleza de la misión: La misión de Cristo fue para quitar nuestros pecados, lo que implica que Él vino a pagar el precio por nuestros pecados y a liberarnos de su poder.

La pureza de Cristo

  • - No hay pecado en él: Cristo es puro y sin pecado, lo que implica que Él es la perfección misma y que no tiene ninguna mancha o defecto.
  • - La importancia de la pureza de Cristo: La pureza de Cristo es fundamental para su misión de redención, ya que Él pudo ofrecer un sacrificio perfecto y sin mancha por nuestros pecados.

Implicaciones

  • - La eficacia de la redención: La misión de Cristo fue eficaz para quitar nuestros pecados, lo que implica que su sacrificio fue suficiente para cubrir todos nuestros pecados.
  • - La confianza en Cristo: Podemos confiar en Cristo para la remisión de nuestros pecados, ya que Él es puro y sin pecado, y su sacrificio es perfecto.
  • - La importancia de la imitación: Debemos esforzarnos por imitar la pureza y la santidad de Cristo en nuestras vidas, ya que Él es nuestro modelo y ejemplo.

Consecuencias de la redención

  • - La libertad del pecado: La redención de Cristo nos libera del poder del pecado y nos permite vivir una vida nueva y santa.
  • - La reconciliación con Dios: La redención de Cristo nos reconcilia con Dios y nos permite tener una relación personal con Él.
  • - La esperanza de la vida eterna: La redención de Cristo nos da la esperanza de la vida eterna y de la gloria futura.

En resumen, 1 Juan 3:5 enfatiza la misión de Cristo para quitar nuestros pecados y destaca su pureza y santidad. La redención de Cristo es eficaz para quitar nuestros pecados y nos permite tener una relación personal con Dios. Debemos confiar en Cristo y esforzarnos por imitar su pureza y santidad en nuestras vidas.
5 Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.
REFERENCIAS (Cap. 3)
San Juan 1
29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
6 Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.
7 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo.
8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.
9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.
10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.
11 Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros.
REFERENCIAS (Cap. 3)
San Juan 13
34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.
12 No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas.
REFERENCIAS (Cap. 3)
Génesis 4
8 Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.
13 Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece.
14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte.
REFERENCIAS (Cap. 3)
San Juan 5
24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
15 Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.
16 En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.
17 Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?
"Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad."

La naturaleza del amor

  • - El amor no es solo verbal: Juan enfatiza que el amor no se limita a las palabras o a la lengua, sino que debe ser demostrado en hechos y acciones.
  • - La importancia de la acción: El amor debe ser acompañado de acciones concretas que demuestren nuestra dedicación y compromiso con los demás.

La diferencia entre la palabra y el hecho

  • - La palabra sin acción es insuficiente: Las palabras sin acciones son insuficientes para demostrar el amor y pueden ser consideradas como hipocresía.
  • - La acción es la prueba del amor: Las acciones son la prueba del amor y demuestran nuestra verdadera intención y compromiso con los demás.

Implicaciones

  • - La autenticidad del amor: El amor debe ser auténtico y genuino, y no solo una expresión verbal.
  • - La importancia de la práctica: La práctica del amor es fundamental para demostrar nuestra fe y nuestra dedicación a Dios y a los demás.
  • - La responsabilidad personal: Cada uno de nosotros es responsable de demostrar el amor en nuestras vidas, y no solo de hablar sobre él.

Consecuencias de no amar en hechos

  • - La falta de credibilidad: Si no amamos en hechos, nuestra fe y nuestra profesión de amor pueden carecer de credibilidad.
  • - La pérdida de la bendición: La falta de amor en hechos puede obstaculizar nuestra relación con Dios y nuestra experiencia de su bendición.
  • - La necesidad de la reflexión: Debemos reflexionar sobre nuestras acciones y asegurarnos de que nuestro amor sea demostrado en hechos y no solo en palabras.

En resumen, 1 Juan 3:18 enfatiza la importancia de demostrar el amor en hechos y acciones, y no solo en palabras. El amor auténtico y genuino se demuestra en la práctica y en la acción, y es fundamental para nuestra relación con Dios y con los demás.
18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.
19 Y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de él;
20 pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas.
21 Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios;
22 y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.
23 Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.
REFERENCIAS (Cap. 3)
San Juan 13
34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.
San Juan 15
12 Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.
San Juan 15
17 Esto os mando: Que os améis unos a otros.
24 Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.
El concepto de "hijos de Dios" es central en el capítulo 3 de 1 Juan. A continuación, te presento un análisis detallado de este tema:

¿Qué significa ser hijos de Dios?

  • - Adopción: En el capítulo 3 de 1 Juan, se enfatiza que somos hijos de Dios porque hemos sido adoptados por Él (1 Juan 3:1).
  • - Relación familiar: La relación entre Dios y nosotros es descrita como una relación familiar, donde Dios es nuestro Padre y nosotros somos sus hijos.
  • - Identidad: Ser hijos de Dios implica una identidad nueva y especial, que se refleja en nuestra conducta y comportamiento.

Características de los hijos de Dios

  • - Justicia: Los hijos de Dios se caracterizan por su justicia y rectitud (1 Juan 3:7).
  • - Amor: Los hijos de Dios se aman unos a otros y muestran amor hacia los demás (1 Juan 3:10, 14).
  • - Pureza: Los hijos de Dios se esfuerzan por vivir una vida pura y sin pecado (1 Juan 3:3).

Implicaciones de ser hijos de Dios

  • - Responsabilidad: Como hijos de Dios, tenemos la responsabilidad de vivir de acuerdo con nuestra identidad y de reflejar la naturaleza de Dios en nuestras vidas.
  • - Privilegios: Como hijos de Dios, tenemos acceso a la presencia de Dios y podemos acercarnos a Él con confianza (1 Juan 3:21-22).
  • - Esperanza: Como hijos de Dios, tenemos la esperanza de ser semejantes a Cristo y de vivir con Él eternamente (1 Juan 3:2).

Contraste con los hijos del diablo

  • - Pecado: Los hijos del diablo se caracterizan por su pecado y rebelión contra Dios (1 Juan 3:8, 10).
  • - Odio: Los hijos del diablo muestran odio y animosidad hacia los demás (1 Juan 3:10, 15).
  • - Separación: Los hijos del diablo están separados de Dios y no tienen vida eterna (1 Juan 3:15).

En resumen, el capítulo 3 de 1 Juan enfatiza que ser hijos de Dios implica una relación familiar con Dios, una identidad nueva y especial, y una conducta y comportamiento que reflejan la naturaleza de Dios. Como hijos de Dios, tenemos la responsabilidad de vivir de acuerdo con nuestra identidad y de reflejar la naturaleza de Dios en nuestras vidas.
El libro de 1 Juan es una epístola del Nuevo Testamento de la Biblia cristiana, atribuida tradicionalmente al apóstol Juan. A continuación, te presento un análisis detallado de su contenido y significado:

Estructura y contenido

La epístola de 1 Juan se divide en cinco capítulos y se puede estructurar en varias secciones:

  • 1. Introducción (1 Juan 1:1-4): El autor se presenta como testigo ocular de la vida y enseñanzas de Jesucristo, enfatizando la importancia de la comunión con Dios y con los creyentes.
  • 2. Dios es luz (1 Juan 1:5-2:14): Se describe a Dios como luz y se enfatiza la importancia de caminar en la luz, lo que implica vivir una vida de obediencia y pureza. Se advierte sobre la naturaleza pecaminosa del ser humano y la necesidad de confesión y perdón.
  • 3. Cristianos y anticristianos (1 Juan 2:15-27): Se describe la diferencia entre los cristianos y los anticristianos, enfatizando que los verdaderos creyentes deben amar a los hermanos y vivir según la verdad.
  • 4. Hijos de Dios y hijos del diablo (1 Juan 3:1-24): Se describe la naturaleza de los hijos de Dios y los hijos del diablo, enfatizando que los verdaderos creyentes deben practicar la justicia y el amor.
  • 5. Conocer a Dios (1 Juan 4:1-21): Se enfatiza la importancia de conocer a Dios y de amar a los hermanos, advirtiendo sobre los falsos profetas y la necesidad de discernir la verdad.
  • 6. La fe y el amor (1 Juan 5:1-21): Se describe la importancia de la fe y el amor en la vida del creyente, enfatizando que la fe en Jesucristo es la base de la salvación y que el amor a los hermanos es una manifestación de la fe genuina.

Temas principales

  • - La naturaleza de Dios: Se enfatiza que Dios es luz y amor, y que su naturaleza es incompatible con la oscuridad y el pecado.
  • - La importancia de la comunión: Se destaca la importancia de la comunión con Dios y con los creyentes, enfatizando que la verdadera fe se manifiesta en la relación con Dios y con los demás.
  • - La advertencia sobre los falsos maestros: Se advierte sobre los falsos maestros y profetas que pueden llevar a los creyentes por caminos equivocados, enfatizando la necesidad de discernir la verdad y mantenerse firmes en la fe.
  • - La importancia del amor: Se enfatiza que el amor es una característica fundamental de los verdaderos creyentes, y que el amor a los hermanos es una manifestación de la fe genuina.

Aplicación práctica

  • - Vivir en la luz: Los creyentes deben vivir en la luz, lo que implica una vida de obediencia y pureza.
  • - Amar a los hermanos: Los creyentes deben amar a los hermanos y practicar la hospitalidad y la generosidad.
  • - Discernir la verdad: Los creyentes deben discernir la verdad y mantenerse firmes en la fe, evitando las enseñanzas falsas y los falsos maestros.

En resumen, el libro de 1 Juan es una epístola que enfatiza la importancia de la comunión con Dios y con los creyentes, la naturaleza de Dios como luz y amor, y la importancia del amor y la fe en la vida del creyente. También advierte sobre los falsos maestros y la necesidad de discernir la verdad.

Génesis (50 cap.) >>

Éxodo (40 cap.) >>

Levítico (27 cap.) >>

Números (36 cap.) >>

Deuteronomio (34 cap.) >>

Josué (24 cap.) >>

Jueces (21 cap.) >>

Rut (4 cap.) >>

I Samuel (31 cap.) >>

II Samuel (24 cap.) >>

I Reyes (22 cap.) >>

II Reyes (25 cap.) >>

I Crónicas (29 cap.) >>

II Crónicas (36 cap.) >>

Esdras (10 cap.) >>

Nehemías (13 cap.) >>

Ester (10 cap.) >>

Job (42 cap.) >>

Salmos (150 cap.) >>

Proverbios (31 cap.) >>

Eclesiastés (12 cap.) >>

Cantar de los Cantares (8 cap.) >>

Isaías (66 cap.) >>

Jeremías (52 cap.) >>

Lamentaciones (5 cap.) >>

Ezequiel (48 cap.) >>

Daniel (12 cap.) >>

Oseas (14 cap.) >>

Joel (3 cap.) >>

Amós (9 cap.) >>

Abdías (1 cap.) >>

Jonás (4 cap.) >>

Miqueas (7 cap.) >>

Nahum (3 cap.) >>

Habacuc (3 cap.) >>

Sofonías (3 cap.) >>

Hageo (2 cap.) >>

Zacarías (14 cap.) >>

Malaquías (4 cap.) >>

San Mateo (28 cap.) >>

San Marcos (16 cap.) >>

San Lucas (24 cap.) >>

San Juan (21 cap.) >>

Hechos (28 cap.) >>

Romanos (16 cap.) >>

I Corintios (16 cap.) >>

II Corintios (13 cap.) >>

Gálatas (6 cap.) >>

Efesios (6 cap.) >>

Filipenses (4 cap.) >>

Colosenses (4 cap.) >>

I Tesalonicenses (5 cap.) >>

II Tesalonicenses (3 cap.) >>

I Timoteo (6 cap.) >>

II Timoteo (4 cap.) >>

Tito (3 cap.) >>

Filemón (1 cap.) >>

Hebreos (13 cap.) >>

Santiago (5 cap.) >>

I Pedro (5 cap.) >>

II Pedro (3 cap.) >>

I Juan (5 cap.) >>

II Juan (1 cap.) >>

III Juan (1 cap.) >>

San Judas (1 cap.) >>

El Apocalipsis (22 cap.) >>

SUBTÍTULOS
   .. La palabra de vida
   .. Dios es luz
   .. Cristo, nuestro abogado
   .. El nuevo mandamiento
   .. El anticristo
   .. Hijos de Dios
   .. El Espíritu de Dios y el espíritu del anticristo
   .. Dios es amor
   .. La fe que vence al mundo
   .. El testimonio del Espíritu
   .. El conocimiento de la vida eterna
  
              

Hijos de Dios | I Juan 3 | Biblia Reina Valera RVR 1960