En el capítulo 2 de la primera epístola de Juan, se presenta a Jesucristo como nuestro abogado ante el Padre. Este concepto es fundamental para entender la obra de Cristo en nuestra salvación y su papel en nuestra relación con Dios.
Cristo, nuestro abogado- - Abogado: La palabra "abogado" se refiere a alguien que defiende o representa a otra persona en un tribunal o en una situación difícil. En este contexto, Jesucristo es nuestro abogado ante el Padre, lo que significa que Él nos representa y defiende ante Dios.
- - Propiciación: La propiciación se refiere a la acción de satisfacer la justicia de Dios y apaciguar su ira hacia el pecado. Jesucristo es la propiciación perfecta por nuestros pecados, lo que significa que Él ha satisfecho la justicia de Dios y ha apaciguado su ira hacia nosotros.
Implicaciones- - Acceso a Dios: La obra de Cristo como nuestro abogado nos da acceso a Dios. Podemos acercarnos a Él con confianza, sabiendo que Jesucristo nos representa y defiende ante el Padre.
- - Perdón y reconciliación: La propiciación de Cristo nos ofrece el perdón y la reconciliación con Dios. Podemos recibir el perdón de nuestros pecados y ser reconciliados con Dios a través de la fe en Jesucristo.
- - Confianza en la salvación: La obra de Cristo como nuestro abogado nos da confianza en nuestra salvación. Podemos estar seguros de que Dios nos acepta y nos ama, no por nuestras obras o méritos, sino por la obra de Jesucristo en la cruz.
Aplicación práctica- - Confiar en Cristo: Debemos confiar en Jesucristo como nuestro abogado y propiciación. Podemos acercarnos a Dios con confianza, sabiendo que Él nos representa y defiende ante el Padre.
- - Vivir en obediencia: Debemos vivir en obediencia a Dios, sabiendo que Jesucristo es nuestro abogado y que nuestra salvación depende de nuestra relación con Él.
- - Compartir la buena noticia: Debemos compartir la buena noticia de la salvación a través de Jesucristo con otros, para que también puedan conocer y experimentar la obra de Cristo como su abogado y propiciación.
En resumen, la presentación de Jesucristo como nuestro abogado en 1 Juan 2:1-2 destaca la importancia de la obra de Cristo en nuestra salvación y su papel en nuestra relación con Dios. Debemos confiar en Cristo como nuestro abogado y propiciación, y vivir en obediencia a Dios, sabiendo que nuestra salvación depende de nuestra relación con Él.