1 A Jesucristo ven sin tardar,
Que entre nosotros hoy él esté,
Y te convida con dulce afán,
Tierno diciendo: «Ven»
CORO: ¡Oh!, cuán grata nuestra reunión,
Cuando allá, Señor, en tu mansión,
Contigo estemos en comunión,
Gozando eterno bien.
2 Piensa que él sólo puede colmar
Tu triste pecho de gozo y paz;
Y porque anhela tu bienestar
Vuelve a decirte: «Ven»
3 Su voz escucha sin vacilar,
Y grato acepta lo que hoy te da.
Tal vez mañana no habrá lugar
No te detengas, ven.