1 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;
5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;
San Lucas 7
22 Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;
2 a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados;
18 El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos;
19 A predicar el año agradable del Señor.
San Mateo 5
4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
3 a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.
4 Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.
5 Y extranjeros apacentarán vuestras ovejas, y los extraños serán vuestros labradores y vuestros viñadores.
6 Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes.
7 En lugar de vuestra doble confusión y de vuestra deshonra, os alabarán en sus heredades; por lo cual en sus tierras poseerán doble honra, y tendrán perpetuo gozo.
8 Porque yo Jehová soy amante del derecho, aborrecedor del latrocinio para holocausto; por tanto, afirmaré en verdad su obra, y haré con ellos pacto perpetuo.
9 Y la descendencia de ellos será conocida entre las naciones, y sus renuevos en medio de los pueblos; todos los que los vieren, reconocerán que son linaje bendito de Jehová.
10 En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas.
2 Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.
11 Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones.
1 Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha.
2 Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará.
3 Y serás corona de gloria en la mano de Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo.
4 Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá, y tu tierra, Beula; porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada.
5 Pues como el joven se desposa con la virgen, se desposarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo.
6 Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis,
7 ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra.
8 Juró Jehová por su mano derecha, y por su poderoso brazo: Que jamás daré tu trigo por comida a tus enemigos, ni beberán los extraños el vino que es fruto de tu trabajo;
9 sino que los que lo cosechan lo comerán, y alabarán a Jehová; y los que lo vendimian, lo beberán en los atrios de mi santuario.
10 Pasad, pasad por las puertas; barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras, alzad pendón a los pueblos.
11 He aquí que Jehová hizo oír hasta lo último de la tierra: Decid a la hija de Sion: He aquí viene tu Salvador; he aquí su recompensa con él, y delante de él su obra.
10 He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro.
El Apocalipsis 22
12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.
12 Y les llamarán Pueblo Santo, Redimidos de Jehová; y a ti te llamarán Ciudad Deseada, no desamparada.
El libro de Isaías es uno de los libros más importantes y complejos de la Biblia hebrea y el Antiguo Testamento. A continuación, se presenta un análisis detallado del libro de Isaías:Contexto histórico
- Época de Isaías: El libro de Isaías se escribió durante el siglo VIII a.C., en un momento de gran cambio y crisis en el reino de Judá. Isaías profetizó durante los reinados de Uzzías, Jotán, Acaz y Ezequías, reyes de Judá.
- Situación política y religiosa: Durante este período, Judá enfrentó amenazas externas de potencias como Asiria y Egipto, y también sufrió problemas internos de idolatría y corrupción.
Estructura del libro
- Profecías de juicio y restauración: El libro de Isaías se divide en varias secciones que abordan temas como el juicio de Dios sobre Judá y las naciones vecinas, la restauración de Israel y la venida del Mesías.
- Estilo literario: El libro de Isaías es conocido por su estilo literario rico y poético, que incluye metáforas, alegorías y visiones proféticas.
Temas principales
- La santidad de Dios: El libro de Isaías destaca la santidad y la justicia de Dios, quien exige que su pueblo viva de acuerdo con sus normas y mandamientos.
- El juicio y la restauración: Isaías profetiza sobre el juicio de Dios sobre Judá y las naciones vecinas, pero también anuncia la restauración y la redención de Israel.
- La venida del Mesías: El libro de Isaías contiene profecías sobre la venida del Mesías, quien traerá salvación y redención a Israel y a las naciones.
Importancia teológica
- Cristología: El libro de Isaías es importante para la cristología, ya que contiene profecías sobre la venida del Mesías que se cumplen en Jesucristo.
- Soteriología: El libro de Isaías también es importante para la soteriología, ya que destaca la necesidad de la salvación y la redención de la humanidad.
- Ecclesiología: El libro de Isaías proporciona insights sobre la naturaleza y el propósito de la comunidad de fe, destacando la importancia de la fidelidad y la obediencia a Dios.
Relevancia para la vida cristiana
- Llamado a la fidelidad: El libro de Isaías llama a los creyentes a vivir de acuerdo con las normas y mandamientos de Dios, destacando la importancia de la fidelidad y la obediencia.
- Esperanza en la restauración: El libro de Isaías proporciona esperanza en la restauración y la redención de Dios, recordándonos que Él es un Dios de justicia y misericordia.
- Profundización en la fe: El libro de Isaías invita a los creyentes a profundizar en su fe y a reflexionar sobre la naturaleza y el carácter de Dios.
En resumen, el libro de Isaías es un texto rico y complejo que aborda temas importantes como la santidad de Dios, el juicio y la restauración, y la venida del Mesías. Su relevancia para la vida cristiana es profunda, ya que llama a los creyentes a vivir de acuerdo con las normas y mandamientos de Dios y proporciona esperanza en la restauración y la redención de Dios.