Inicio

Historias Bíblicas Kids >>

Libros de la Biblia... >>

Contacto >>

Música para orar >>

Himnario >>

Departamento Legal >>

Sitemap >>

Redes Sociales >>

Inicio

Historias Bíblicas Kids >>

Libros de la Biblia... >>

Contacto >>

Música para orar >>

Himnario >>

Departamento Legal >>

Sitemap >>

Redes Sociales >>

CAPÍTULO: 1
Your browser does not support the audio tag.
Salutación
1 Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos),
2 y todos los hermanos que están conmigo, a las iglesias de Galacia:
3 Gracia y paz sean a vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo,
4 el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre,
5 a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
No hay otro evangelio
6 Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente.
7 No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.
8 Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.
9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.
10 Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.
El ministerio de Pablo
11 Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre;
12 pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.
13 Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba;
Hch. 8:3 ; 22:4-5 ; 26:9-11 
REFERENCIAS (Cap. 1)
Hechos 8
3 Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel.
Hechos 22
4 Perseguía yo este Camino hasta la muerte, prendiendo y entregando en cárceles a hombres y mujeres;
5 como el sumo sacerdote también me es testigo, y todos los ancianos, de quienes también recibí cartas para los hermanos, y fui a Damasco para traer presos a Jerusalén también a los que estuviesen allí, para que fuesen castigados.
Hechos 26
9 Yo ciertamente había creído mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret;
10 lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido poderes de los principales sacerdotes; y cuando los mataron, yo di mi voto.
11 Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras.
14 y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres.
Hch. 22:3 
REFERENCIAS (Cap. 1)
Hechos 22
3 Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo sois todos vosotros.
15 Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia,
16 revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre,
Hch. 9:3-6 ; 22:6-10 ; 26:13-18 
REFERENCIAS (Cap. 1)
Hechos 9
3 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo;
4 y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
5 El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.
6 El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.
Hechos 22
6 Pero aconteció que yendo yo, al llegar cerca de Damasco, como a mediodía, de repente me rodeó mucha luz del cielo;
7 y caí al suelo, y oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
8 Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues.
9 Y los que estaban conmigo vieron a la verdad la luz, y se espantaron; pero no entendieron la voz del que hablaba conmigo.
10 Y dije: ¿Qué haré, Señor? Y el Señor me dijo: Levántate, y ve a Damasco, y allí se te dirá todo lo que está ordenado que hagas.
Hechos 26
13 cuando a mediodía, oh rey, yendo por el camino, vi una luz del cielo que sobrepasaba el resplandor del sol, la cual me rodeó a mí y a los que iban conmigo.
14 Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.
15 Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.
16 Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti,
17 librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío,
18 para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.
17 ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo; sino que fui a Arabia, y volví de nuevo a Damasco.
18 Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días;
Hch. 9:26-30 
REFERENCIAS (Cap. 1)
Hechos 9
26 Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo.
27 Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles, y les contó cómo Saulo había visto en el camino al Señor, el cual le había hablado, y cómo en Damasco había hablado valerosamente en el nombre de Jesús.
28 Y estaba con ellos en Jerusalén; y entraba y salía,
29 y hablaba denodadamente en el nombre del Señor, y disputaba con los griegos; pero éstos procuraban matarle.
30 Cuando supieron esto los hermanos, le llevaron hasta Cesarea, y le enviaron a Tarso.
19 pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor.
20 En esto que os escribo, he aquí delante de Dios que no miento.
21 Después fui a las regiones de Siria y de Cilicia,
22 y no era conocido de vista a las iglesias de Judea, que eran en Cristo;
23 solamente oían decir: Aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica la fe que en otro tiempo asolaba.
24 Y glorificaban a Dios en mí.
El libro de Gálatas es una epístola escrita por el apóstol Pablo a las iglesias de Galacia, en la región de Anatolia (actual Turquía). Fue escrita alrededor del año 55 d.C., durante el tercer viaje misionero de Pablo.

Contexto Histórico

  • - La región de Galacia había sido evangelizada por Pablo durante su primer viaje misionero (Hechos 13-14).
  • - Sin embargo, después de la partida de Pablo, algunos judaizantes (cristianos judíos que insistían en la observancia de la ley judía) habían llegado a la región y estaban enseñando que los gentiles (no judíos) debían ser circuncidados y observar la ley judía para ser salvos.
  • - Esto había causado confusión y división en las iglesias de Galacia.

Estructura del Libro

  • - Introducción (1:1-10)
  • - La Autoridad Apostólica de Pablo (1:11-2:21)
  • - La Justificación por la Fe (3:1-4:31)
  • - La Libertad en Cristo (5:1-6:10)
  • - Conclusión (6:11-18)

Temas Principales

  • - La justificación por la fe en Cristo, no por la observancia de la ley judía (2:16, 3:11).
  • - La igualdad de judíos y gentiles en Cristo (3:28).
  • - La libertad en Cristo, que nos libera de la ley y nos permite vivir en la gracia (5:1, 13).
  • - La importancia de la fe y la obra del Espíritu Santo en la vida del creyente (5:16-26).

Implicaciones Teológicas

  • - La salvación es por la fe en Cristo, no por la observancia de la ley judía o cualquier otra obra humana.
  • - La ley judía fue un tutor para llevarnos a Cristo, pero ahora que Cristo ha venido, ya no es necesaria (3:24-25).
  • - La fe en Cristo nos da la libertad de vivir en la gracia y de ser guiados por el Espíritu Santo.

Aplicación Práctica

  • - Debemos confiar en la fe en Cristo para nuestra salvación, y no en nuestras propias obras o esfuerzos.
  • - Debemos vivir en la libertad que Cristo nos ha dado, y no dejarnos esclavizar por la ley o por el pecado.
  • - Debemos buscar la guía del Espíritu Santo en nuestra vida, y vivir en conformidad con la Palabra de Dios.
  
              

Gálatas Capítulo 1 | Biblia Reina Valera RVR 1960