1 Clamó en mis oídos con gran voz, diciendo: Los verdugos de la ciudad han llegado, y cada uno trae en su mano su instrumento para destruir.
2 Y he aquí que seis varones venían del camino de la puerta de arriba que mira hacia el norte, y cada uno traía en su mano su instrumento para destruir. Y entre ellos había un varón vestido de lino, el cual traía a su cintura un tintero de escribano; y entrados, se pararon junto al altar de bronce.
3 Y la gloria del Dios de Israel se elevó de encima del querubín, sobre el cual había estado, al umbral de la casa; y llamó Jehová al varón vestido de lino, que tenía a su cintura el tintero de escribano,
4 y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella.
3 diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios.
El Apocalipsis 9
4 Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes.
El Apocalipsis 14
1 Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente.
5 Y a los otros dijo, oyéndolo yo: Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia.
6 Matad a viejos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre el cual hubiere señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario. Comenzaron, pues, desde los varones ancianos que estaban delante del templo.
7 Y les dijo: Contaminad la casa, y llenad los atrios de muertos; salid. Y salieron, y mataron en la ciudad.
8 Aconteció que cuando ellos iban matando y quedé yo solo, me postré sobre mi rostro, y clamé y dije: ¡Ah, Señor Jehová! ¿destruirás a todo el remanente de Israel derramando tu furor sobre Jerusalén?
9 Y me dijo: La maldad de la casa de Israel y de Judá es grande sobremanera, pues la tierra está llena de sangre, y la ciudad está llena de perversidad; porque han dicho: Ha abandonado Jehová la tierra, y Jehová no ve.
10 Así, pues, haré yo; mi ojo no perdonará, ni tendré misericordia; haré recaer el camino de ellos sobre sus propias cabezas.
11 Y he aquí que el varón vestido de lino, que tenía el tintero a su cintura, respondió una palabra, diciendo: He hecho conforme a todo lo que me mandaste.
El libro de Ezequiel es un texto profético del Antiguo Testamento que contiene las visiones y mensajes del profeta Ezequiel, quien vivió en el siglo VI a.C. durante el exilio babilónico. A continuación, te presento un análisis del libro de Ezequiel:Estructura
- Visions y mensajes: El libro de Ezequiel se compone de 48 capítulos que contienen visiones y mensajes del profeta Ezequiel.
- Tres secciones principales: El libro se puede dividir en tres secciones principales:
- Capítulos 1-24: Visión de la gloria de Dios y mensajes de juicio contra Israel.
- Capítulos 25-32: Mensajes de juicio contra las naciones vecinas.
- Capítulos 33-48: Mensajes de restauración y esperanza para Israel.
Temas
- La gloria de Dios: El libro de Ezequiel enfatiza la gloria y la santidad de Dios, quien es presentado como un Dios justo y misericordioso.
- El juicio y la restauración: El libro también enfatiza el juicio de Dios sobre Israel y las naciones vecinas, pero también habla de la restauración y la esperanza para Israel.
- La importancia de la obediencia: El libro de Ezequiel destaca la importancia de la obediencia a la ley de Dios y la necesidad de vivir una vida justa.
Simbolismo
- El trono de Dios: La visión del trono de Dios en el capítulo 1 es un símbolo de la soberanía y la gloria de Dios.
- El rollo de la escritura: El rollo de la escritura que Ezequiel come en el capítulo 2 es un símbolo de la palabra de Dios y la misión del profeta.
- La visión del valle de los huesos secos: La visión del valle de los huesos secos en el capítulo 37 es un símbolo de la restauración y la resurrección de Israel.
Interpretación
- Contexto histórico: El libro de Ezequiel debe ser interpretado en su contexto histórico, es decir, durante el exilio babilónico.
- Mensaje teológico: El libro de Ezequiel tiene un mensaje teológico profundo sobre la naturaleza de Dios, la justicia y la misericordia.
- Relevancia actual: El libro de Ezequiel sigue siendo relevante hoy en día, ya que nos recuerda la importancia de la obediencia a Dios y la necesidad de vivir una vida justa.